El terremoto de magnitud 7,4 que ha sacudido Colombia este lunes 10 de agosto ha dejado imágenes de edificios dañados, calles cubiertas de cascotes y ciudadanos tratando de localizar y auxiliar a posibles víctimas entre los escombros.
El epicentro del seísmo se ha situado cerca de San José del Palmar, en el departamento de Chocó, y el movimiento se ha sentido con fuerza en diferentes zonas del país. Las autoridades han desplegado los dispositivos de emergencia mientras continúan las labores de búsqueda, rescate y evaluación de los daños.
Las imágenes difundidas durante las horas posteriores al terremoto permiten observar la magnitud de los desperfectos en algunos de los lugares afectados: desde fachadas parcialmente destruidas y vehículos alcanzados por los cascotes hasta grandes estructuras reducidas a escombros.
Cede la estructura de la Catedral de Manizales
Una de las imágenes muestra a numerosos ciudadanos en las inmediaciones de la Catedral de Manizales, una de las ciudades más golpeadas por el sismo, mientras una gran nube de polvo envuelve parte del edificio.

Varias personas permanecen en la calle observando lo ocurrido mientras otras se alejan de la zona afectada al tiempo que la estructura del edificio cede como consecuencia del movimiento sísmico.
Escombros y vehículos dañados en las calles
Los daños también son visibles en áreas residenciales. Una de las fotografías muestra una construcción parcialmente afectada, cascotes esparcidos por toda la calzada y un vehículo alcanzado por los restos del edificio.

El cableado urbano aparece rodeando la zona dañada.
Vecinos en mitad de una calle cubierta de polvo
Otra de las escenas refleja los primeros momentos posteriores al terremoto. Varias personas permanecen en una vía llena de restos de materiales mientras una nube de polvo reduce la visibilidad entre los edificios. Vehículos y motocicletas quedaron atrapados en mitad de la zona afectada.
Ciudadanos sobre los escombros para buscar víctimas
Una de las imágenes más impactantes muestra a decenas de personas concentradas frente a una estructura completamente derrumbada. Algunos ciudadanos se encuentran directamente sobre los restos de hormigón mientras otros esperan a los pies del edificio.

En primer plano puede observarse además a un sanitario en una escena que refleja las primeras labores de auxilio desarrolladas tras el seísmo.
La magnitud de algunos daños queda especialmente patente en las construcciones que han sufrido colapsos. Grandes fragmentos de hormigón aparecen amontonados unos sobre otros mientras vecinos y equipos de emergencia avanzan entre los restos.

La búsqueda en este tipo de estructuras constituye una de las tareas más delicadas de las horas posteriores al terremoto debido a la inestabilidad de los elementos que permanecen en pie.
Daños en edificios en plena zona urbana
El terremoto también ha provocado escenas de alarma en zonas comerciales y residenciales. Otra imagen muestra una nube de polvo levantándose a pie de un edificio de varias plantas, mientras algunos ciudadanos permanecen en las inmediaciones.

Los servicios de emergencia continúan inspeccionando las construcciones afectadas para determinar su estado y detectar posibles riesgos derivados de los daños estructurales.
Las labores de rescate continúan
El operativo desplegado después del terremoto mantiene como prioridad la localización de posibles personas atrapadas y la evaluación de las estructuras dañadas. La presencia de escombros, elementos inestables y daños en edificios obliga además a extremar las precauciones en las zonas más afectadas.
Las imágenes que deja el terremoto muestran así las dos caras de las primeras horas de la emergencia: la destrucción causada por el movimiento sísmico y la movilización inmediata de vecinos y servicios de emergencia para buscar y auxiliar a las víctimas.