El presidente francés, Emmanuel Macron, ha comunicado este viernes la orden de retirada del portaaviones Charles de Gaulle, desplegado desde mayo con el objetivo de participar en una misión en el estrecho de Ormuz, después de constatar la "evolución favorable" de las conversaciones entre Estados Unidos e Irán a raíz del acuerdo preliminar sellado el mes pasado.
"Teniendo en cuenta esta evolución favorable y la evolución de las necesidades, tras las conversaciones constructivas que he mantenido con el sultán de Omán, he decidido adaptar nuestro dispositivo", ha indicado en sus redes sociales, en referencia a la reunión celebrada este lunes en París con Haitham bin Tariq.
En este contexto, el inquilino del Elíseo ha resuelto que "el portaaviones Charles de Gaulle regresa a su puerto base en Toulon", aunque ha precisado que los recursos dedicados al desminado seguirán en la zona y permanecerán "listos para intervenir" junto a los aliados.
Entre estos medios se incluyen "dos cazaminas, acompañados por dos fragatas y un avión de patrulla marítima" que están "preparados para contribuir a la plena reanudación de la navegación y a garantizar la seguridad del tráfico en el estrecho de Ormuz", ha detallado el mandatario francés.
"Francia sigue plenamente movilizada y continuará ajustando sus medios en función de la evolución de la situación y de las necesidades de seguridad en la región", ha añadido, tras aplaudir el memorando de entendimiento firmado el 17 de junio entre las autoridades estadounidenses e iraníes como un "avance importante en favor de la estabilidad regional".
Este mismo lunes, Macron había avanzado también una operación militar conjunta con Omán para el desminado del estrecho de Ormuz, un corredor marítimo clave que enlaza el golfo Pérsico con el océano Índico y que fue bloqueado por Irán en el marco de la ofensiva militar estadounidense e israelí contra Teherán.