El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha repudiado este jueves la muerte de un 'casco azul' serbio de la Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano (FINUL), fallecido tras un ataque contra una posición del contingente cerca de la localidad libanesa de Marjayún, en el sur del país. Asimismo, ha exigido que los autores respondan ante la justicia por lo que ha señalado que podría constituir un crimen de guerra.
El exdiplomático portugués ha lamentado el fallecimiento del sargento Milovan Jovanovic, alcanzado en un ataque con proyectiles de mortero contra la base de la FINUL "en el sector este de (sus) operaciones" en el sur de Líbano. En un comunicado, ha hecho llegar sus "más sinceras condolencias" a los allegados del militar, así como a las autoridades y al pueblo de Serbia.
El ataque ha provocado además dos heridos, dos 'cascos azules' españoles que están siendo atendidos en un centro médico de la FINUL, a quienes Guterres ha deseado una "pronta y completa" recuperación.
El secretario general de la ONU ha subrayado que, con la muerte de Jovanovic, ya son siete los integrantes de la FINUL fallecidos desde el 2 de marzo, fecha en la que el Ejército israelí y el partido-milicia chií Hezbolá reanudaron sus enfrentamientos tras la ofensiva de Israel y Estados Unidos contra Irán. En este contexto, ha insistido en que los ataques contra las fuerzas de paz "deben cesar".
"Constituyen graves violaciones del Derecho Internacional Humanitario y de la resolución 1701 (2006) del Consejo de Seguridad, y pueden constituir crímenes de guerra", ha avisado, reclamando que se investiguen "sin demora" todas las agresiones contra el personal de la FINUL. "Los responsables deben ser enjuiciados y rendir cuentas de manera efectiva", ha recalcado.
Guterres ha recordado a "todas las partes" que están obligadas, en virtud del Derecho Internacional, a garantizar "en todo momento la seguridad del personal de Naciones Unidas y la inviolabilidad de los bienes y activos de la Organización". Además, les ha instado "una vez más a que respeten el cese de hostilidades" acordado a mediados de abril.
El incidente, del que el Ejército de Israel se ha desvinculado, se produjo pocas horas antes de que las delegaciones de Líbano e Israel acordaran aplicar un alto el fuego condicionado al fin total de los ataques por parte del grupo libanés y a la retirada de todos sus miembros del área situada al sur del río Litani, tras concluir este miércoles en Washington una nueva ronda de conversaciones auspiciada por Estados Unidos, iniciada el día anterior.