El enviado especial de Estados Unidos para Oriente Próximo, Jared Kushner, ha trasladado a los dirigentes políticos del movimiento islamista palestino Hamás que las fuerzas israelíes irán abandonando progresivamente la Franja de Gaza en la medida en que las milicias palestinas vayan entregando sus armas, y no una vez concluido por completo el desarme, tal y como había advertido el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
La resistencia de Netanyahu a aceptar una retirada escalonada y sincronizada con el proceso de desarme se ha convertido en uno de los principales escollos para el plan de paz impulsado por el presidente estadounidense, Donald Trump, suegro de Kushner.
Cálculos electorales
Responsables estadounidenses insinuaron la semana pasada que el anuncio de Netanyahu respondía sobre todo a cálculos electorales ante los comicios previstos en Israel para octubre, pero Kushner ha querido dejar claro este domingo en Egipto que Israel respetará los compromisos recogidos en el plan de paz acordado en Sharm el Sheij en octubre de 2025.
Según la cadena Al Arabiya, que cita fuentes cercanas a la reunión entre Kushner y los representantes de Hamás en El Cairo (Egipto), el enviado de Washington ha trasladado al movimiento islamista, así como al director general de la Junta de Paz para Gaza, Nickolay Mladenov, y a los mediadores de Turquía y Catar que asistieron al encuentro, que el acuerdo de paz no se abrirá a nuevas conversaciones.
“El objetivo es implementar el plan, no renegociarlo”, han explicado las fuentes consultadas por la televisión árabe.
¿Hamas de la mano de Estados Unidos?
Por su parte, la delegación de Hamás ha reiterado su compromiso total con la aplicación de la iniciativa del presidente de Estados Unidos, “que aliviaría el sufrimiento del pueblo de la Franja de Gaza y daría inicio de inmediato a proyectos de infraestructura y reconstrucción”.
Un segundo relato de la cita, difundido por el portal estadounidense Axios, respalda en lo esencial esta versión. Según este medio, se prevén “retiradas correspondientes” de las tropas israelíes si se confirma que Hamás y el resto de facciones armadas palestinas cumplen con un proceso de desarme que debe ser definitivo e irreversible.
“No puede haber ambigüedad: Hamás debe renunciar a la autoridad de gobierno y a todas las armas e infraestructura militar. Y Gaza nunca más podrá ser una fuente de terror para Israel”, según la fuente.