El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos ha informado de la detención y posterior imputación por “conspiración para obstaculizar o lesionar a un agente” de un total de 15 personas, a las que responsabiliza de haber intervenido en disturbios y “actos violentos contra agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Minnesota”, ocurridos durante las protestas de principios de año contra las redadas y la actuación de agentes federales, en las que dos ciudadanos estadounidenses murieron por disparos efectuados por las autoridades.
“Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) han ejecutado dos órdenes de registro y arrestado a 15 alborotadores. Los 15 individuos están acusados de conspiración para obstaculizar o lesionar a un agente”, ha declarado Seguridad Nacional en un comunicado.
En el mismo comunicado, el departamento encabezado por Markwayne Mullin ha precisado que, además de este cargo principal, “algunos enfrentan cargos adicionales, incluyendo incitación a cometer un delito violento, amenazas interestatales, acoso interestatal, destrucción de propiedad gubernamental y agresión, resistencia u obstrucción a la autoridad”.
El secretario de Seguridad Nacional ha justificado la operación y el arresto de estas 15 personas como “un triunfo para el orden público”, y ha subrayado en sus declaraciones que “quien agreda a las fuerzas del orden será procesado con todo el peso de la ley”.
Por otro lado, el fiscal general interino, Todd Blanche, ha ido más lejos y ha afirmado que los acusados, “entre los que se incluyen miembros de grupos Antifa (abreviatura de antifascistas), han participado en una implacable campaña de acoso y violencia contra las fuerzas del orden federales y locales”. “Sus acciones crearon un entorno peligroso que amenazó no solo a sus objetivos, sino a toda la comunidad”, ha agregado Blanche.