El viceministro de Exteriores iraní, Kazem Qaribabadi, ha reiterado este jueves que el estratégico estrecho de Ormuz se encuentra “bajo mando iraní” y no bajo control de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos. Además, ha sostenido que la estabilidad en Oriente Próximo se “garantiza” con la “retirada” de las tropas estadounidenses de la zona.
“El estrecho de Ormuz está bajo mando iraní, no del Mando Central del Ejército de Estados Unidos (CENTCOM)”, ha recalcado el alto cargo de la República Islámica en un mensaje difundido en redes sociales, en referencia a una reunión entre mandos militares estadounidenses y responsables de Defensa de una docena de países de Oriente Próximo celebrada el miércoles en Bahréin.
Al criticar que “una reunión militar” en Bahréin “no puede establecer el orden jurídico ni la seguridad en el golfo Pérsico”, Qaribabadi ha afirmado que la seguridad de la región “se garantiza poniendo fin a la intervención y con la retirada de Estados Unidos de la región, respetando la soberanía de los estados y aceptando las nuevas realidades geopolíticas”.
Horas antes, el CENTCOM había emitido un comunicado en el que detallaba que su máximo responsable, el almirante Brad Cooper, mantuvo un encuentro sobre seguridad regional con altos mandos de Bahréin, Egipto, Jordania, Kuwait, Líbano, Omán, Qatar, Arabia Saudí, Siria, Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Yemen.
Según dicha nota, los participantes analizaron el estado actual de la seguridad en la región y las “oportunidades” para “mejorar” la cooperación en materia de defensa. El comunicado añadía que todos ellos “subrayado su compromiso común con la libre circulación del comercio a través del estrecho de Ormuz”.
“Seguimos estando codo con codo con nuestros socios regionales”, defendió Cooper, subrayando que estas conversaciones han “puesto de relieve” el “compromiso común con la seguridad y la estabilidad regionales”.
En los últimos meses, las autoridades de Irán han reiterado que la gestión del estrecho debe corresponder a Teherán y Mascate, como estados ribereños, y han promovido la creación de un nuevo mecanismo regional, en un contexto de llamamientos de Washington y otros gobiernos para regresar a la situación previa al conflicto, incluida la ausencia de eventuales peajes.