El Parlamento Europeo desbloqueará el euro digital: así funcionará la nueva moneda electrónica europea

La Eurocámara dará luz verde hoy a su posición negociadora sobre una de las reformas financieras más ambiciosas de la última década, un sistema de pagos digitales respaldado por el BCE que coexistirá con el efectivo, ofrecerá pagos sin conexión a internet y busca reforzar la autonomía estratégica europea frente a los grandes proveedores internacionales

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En los festivales de música, los asistentes acceden actualmente a consumiciones a través de sistemas de tokens que permanecen almacenados en sus pulseras durante toda la duración de los conciertos. Un modelo similar a ese es el que pretende aprobar este martes el Parlamento Europeo para la propuesta del euro digital. Los legisladores desbloquearán una iniciativa que llevaba años congelada en la institución y que aspira a desarrollar durante los próximos años un sistema comunitario de pagos digitales con un doble objetivo: reducir las dependencias de proveedores y plataformas extranjeras y reforzar la estabilidad y autonomía del sistema financiero europeo.

La propuesta, liderada por el eurodiputado español del Partido Popular Fernando Navarrete, no se limita únicamente a la creación de una divisa digital. El texto plantea una actuación basada en tres pilares fundamentales: salvaguardar el acceso al efectivo, introducir el euro digital y regular su prestación transfronteriza dentro y fuera de la Unión Europea. Además, el paquete legislativo distingue dos modalidades de utilización de este mecanismo para ciudadanos y empresas, cada una con características específicas en materia de privacidad, funcionamiento y supervisión.

Una versión digital del efectivo

Por un lado, el sistema offline está concebido como una versión "tokenizada" del efectivo tradicional. Funcionará mediante pagos directos entre dispositivos, como teléfonos móviles u otros soportes electrónicos habilitados, incluso sin necesidad de conexión a internet.

Navarrete aseguró esta misma semana, durante un encuentro informal con periodistas en Bruselas, que el modelo garantizará los máximos niveles de privacidad y resiliencia, permitiendo realizar transacciones incluso durante crisis, apagones digitales o fallos de red. La lógica detrás de este diseño es similar a la del efectivo físico: el valor monetario reside directamente en el dispositivo del usuario.

En consecuencia, si el ciudadano pierde dicho dispositivo, también perderá el dinero almacenado en él, de la misma forma que ocurre cuando se extravía una cartera con billetes. Precisamente por ello, los legisladores consideran esta modalidad como la que más se aproxima al concepto tradicional del efectivo.

Por otro lado, el modelo en línea consiste en un sistema basado en cuentas que requiere una infraestructura de liquidación gestionada por el Banco Central Europeo (BCE). Su implementación, según los borradores del informe parlamentario, tendrá carácter condicional. Es decir, únicamente se desplegará plenamente en caso de que no exista una solución privada soberana paneuropea capaz de cubrir adecuadamente las necesidades del mercado de pagos minoristas.

Esta condicionalidad responde a una preocupación recurrente en Bruselas: evitar la fragmentación del mercado europeo y garantizar que la intervención pública no termine desincentivando la innovación privada ni desplazando soluciones desarrolladas por el sector financiero.

Curso legal en toda la eurozona

Uno de los aspectos más sensibles de las negociaciones en la Eurocámara ha sido la consideración del euro digital como medio de pago de curso legal. En términos prácticos, ello implica que su aceptación para el pago de deudas y obligaciones económicas será obligatoria de manera uniforme en toda la zona euro, una vez completado el proceso legislativo y puesta en marcha la infraestructura correspondiente.

No obstante, tanto el Parlamento Europeo como el BCE han insistido en que el euro digital no sustituirá a los billetes y monedas físicos. Ambas formas de dinero serán consideradas igualmente importantes y coexistirán dentro del ecosistema monetario europeo.

De hecho, la propuesta incluye medidas específicas para preservar el acceso universal al efectivo. Entre ellas destaca la posibilidad de designar entidades públicas, como oficinas de correos u organismos equivalentes, para distribuir euros digitales y proporcionar servicios básicos a personas con capacidades digitales limitadas, ciudadanos de edad avanzada o colectivos vulnerables con dificultades de acceso a servicios financieros avanzados.

Límites para evitar fugas masivas de depósitos

Durante la elaboración del texto, los legisladores también han tenido muy presente uno de los principales riesgos identificados por el sector bancario: que los ciudadanos retiren masivamente sus depósitos de los bancos comerciales para trasladarlos al banco central a través del euro digital.

Para evitar este fenómeno, conocido técnicamente como desintermediación bancaria, se introducirán controles estrictos sobre la tenencia de euros digitales.

Entre otras medidas, se establecerán límites cuantitativos a la cantidad de euros digitales que una persona física podrá poseer. Estos límites estarán acompañados de un denominado mecanismo de cascada.

30 April 2026, Hesse, Frankfurt/M.: Christine Lagarde, President of the European Central Bank (ECB), arrives at the press conference after the ECB Governing Council meeting. Photo: Florian Wiegand/dpa Florian Wiegand/dpa
30 April 2026, Hesse, Frankfurt/M.: Christine Lagarde, President of the European Central Bank (ECB), arrives at the press conference after the ECB Governing Council meeting. Photo: Florian Wiegand/dpa Florian Wiegand/dpa -

De esta forma, las cuentas de euro digital podrán estar vinculadas a cuentas bancarias tradicionales. Si un pago recibido provoca que el usuario supere el límite máximo autorizado de tenencia, el exceso se convertirá automáticamente en dinero bancario convencional y será transferido a la cuenta vinculada.

Junto a ello, los legisladores estipulan que el euro digital no devengará intereses, una decisión orientada a garantizar que sea utilizado principalmente como medio de pago y no como instrumento de inversión o de ahorro.

Aun así, el sistema permitirá realizar pagos incluso cuando el saldo disponible en euros digitales sea insuficiente. En esos casos, se movilizarán automáticamente fondos desde la cuenta bancaria asociada para completar la transacción, ofreciendo una experiencia de pago fluida para el usuario.

La privacidad como elemento central

La privacidad constituye otra de las características esenciales de la futura moneda digital europea. En Bruselas existe consenso sobre que este aspecto no es opcional, sino una condición indispensable para generar confianza entre los ciudadanos.

El modelo fuera de línea aspira a ofrecer un nivel de privacidad comparable al de una retirada de efectivo en un cajero automático. Según el texto, ni el BCE ni los bancos centrales nacionales podrán identificar directamente a los usuarios ni vincular sus datos personales a transacciones concretas.

Fernando Navarrete| European Parliament
Fernando Navarrete| European Parliament -

Los controles contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo se aplicarán a nivel de usuario, pero no mediante el rastreo individualizado de cada unidad monetaria digital.

¿Y cómo funcionará en la práctica? A través de un sistema de alias y seudonimización que ocultará la identidad del usuario durante las operaciones ordinarias. Solo en aquellos casos en los que existan indicios fundados de fraude o actividad ilícita, y previa solicitud de las autoridades competentes, podría levantarse dicho anonimato para facilitar las investigaciones.

Este equilibrio entre privacidad y supervisión es considerado por los negociadores como uno de los elementos más delicados de toda la arquitectura normativa del euro digital.

Distribución a través de bancos y proveedores de pago

La nueva moneda será distribuida a través de proveedores de servicios de pago, principalmente entidades bancarias, con las que los usuarios mantendrán la relación contractual correspondiente.

Los servicios básicos destinados a personas físicas serán gratuitos. Asimismo, ningún comerciante deberá soportar comisiones adicionales por aceptar pagos en euros digitales respecto de las que ya abona actualmente por otros medios de pago electrónicos comparables.

Con el objetivo de garantizar la interoperabilidad técnica del sistema, los fabricantes de dispositivos móviles y los proveedores de comunicaciones electrónicas deberán permitir el acceso a tecnologías como la NFC (Near Field Communication) y a los denominados "elementos seguros" presentes en los dispositivos.

Esta obligación pretende evitar situaciones de dependencia tecnológica respecto a determinados fabricantes o ecosistemas digitales y garantizar que el euro digital pueda utilizarse de forma universal en el mercado europeo.

Proyección internacional y mercado único

El paquete legislativo también incorpora un reglamento específico para la distribución del euro digital en aquellos Estados miembros que todavía no pertenecen a la zona euro y en terceros países.

La propuesta contempla mecanismos de interoperabilidad transfronteriza basados en el respeto a la soberanía monetaria de otras jurisdicciones y en la integración progresiva del mercado único europeo de pagos.

Los negociadores consideran que esta dimensión internacional será clave para reforzar el papel del euro en la economía global y reducir la dependencia europea de infraestructuras de pago controladas por actores extracomunitarios.

Próximos pasos legislativos

El texto que previsiblemente será ratificado este martes en comisión parlamentaria recibiría así el aval político necesario para continuar su tramitación durante la sesión plenaria prevista para el mes de julio.

Una vez superada esta fase, se abrirán las negociaciones interinstitucionales entre el Parlamento Europeo, el Consejo de la Unión Europea y la Comisión Europea con el objetivo de alcanzar un acuerdo político antes de finales de año, según apuntan diversas fuentes comunitarias.

Con la propuesta impulsada por la Eurocámara, Fráncfort actuaría además como órgano de resolución de litigios entre proveedores de servicios de pago para asegurar una aplicación coherente del futuro marco normativo del efectivo digital en toda la Unión.

Sede el Banco Central Europeo (BCE). Michael Brandt/dpa
Sede el Banco Central Europeo (BCE). Michael Brandt/dpa -

Antes de cualquier emisión definitiva, se realizarán pruebas en entornos controlados con usuarios finales reales para verificar el correcto funcionamiento del sistema, evaluar sus niveles de seguridad y medir la experiencia de uso por parte de ciudadanos y empresas.

Por último, en relación con las tasas de intercambio y descuento que pagan los comerciantes, el texto prevé un periodo transitorio de al menos diez años antes de aplicar límites máximos basados estrictamente en costes. El objetivo es proporcionar certidumbre regulatoria a los operadores del mercado y facilitar una adopción gradual de la nueva infraestructura de pagos.

Si el calendario previsto por las instituciones comunitarias se mantiene, el euro digital dará este verano uno de los pasos políticos más importantes desde que comenzó a debatirse hace años en Bruselas, acercando a la Unión Europea a la creación de la que podría convertirse en la mayor moneda digital pública del mundo democrático.

Más claves, contexto y preguntas con FREN

CONTENIDO GENERADO CON IA

¿En qué fase de tramitación parlamentaria se encuentra actualmente la propuesta del euro digital y cuáles son los próximos pasos previstos para su aprobación definitiva?

En este momento no dispongo de documentación parlamentaria que identifique de forma explícita la propuesta de Reglamento europeo que establece el euro digital ni su expediente concreto en las instituciones de la UE, por lo que no puedo confirmar con pruebas en qué fase exacta está la tramitación ni los hitos ya superados (acuerdo político, trílogos cerrados, votación en Pleno, etc.). La base de datos accesible solo recoge, para España, otros expedientes de propuestas de Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo de naturaleza distinta (viaje digital, neutralidad climática, fondos, Erasmus+, fertilizantes), y en todos ellos se limita a señalar que “la iniciativa sigue tramitándose”. Con los criterios que debo seguir, esto me impide completar la respuesta con información externa o estimaciones. Aun así, sí puedo explicarte de forma estructurada cómo es, en general, el recorrido parlamentario de un Reglamento europeo como el del euro digital y cuáles serían los pasos típicos hasta su aprobación definitiva.

1. Ausencia de referencia específica al euro digital en la documentación consultada

En la información institucional disponible no aparece ningún expediente identificado como “Propuesta de Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo por el que se establece el euro digital” ni con denominaciones claramente equivalentes (“digital euro”, “moneda de banco central digital”, etc.). Lo que sí se localiza son otros expedientes con títulos formales muy parecidos en la forma (“Propuesta de Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo por el que se establece…”), pero relativos a materias completamente diferentes:

Entre los ejemplos comprobados figuran:
- Propuesta sobre la “aplicación de viaje digital de la UE (datos de viaje)”.
- Propuesta de modificación del Reglamento (UE) 2021/1119, relativo a la neutralidad climática.
- Propuestas de regulación para el Fondo Europeo de Desarrollo Regional y el Fondo de Cohesión 2028‑2034.
- Propuesta de Reglamento para el Programa Erasmus+ 2028‑2034.
- Propuesta sobre el etiquetado digital de productos fertilizantes de la UE.

En todos estos casos, el cronograma español únicamente refleja la “nueva publicación (Senado)” y la nota genérica de que “la iniciativa sigue tramitándose”, sin referencia alguna al euro digital ni a la regulación de una moneda digital de banco central.

2. Consecuencias para responder sobre el estado del euro digital

Dado que no hay un expediente claramente identificable sobre el euro digital en la documentación que manejo, y las reglas metodológicas me prohíben rellenar los huecos con información externa o con conjeturas, no puedo afirmar:

- En qué comisión o comisiones del Parlamento Europeo se encuentra exactamente la propuesta de Reglamento del euro digital.
- Si ya existe un acuerdo político provisional entre Parlamento y Consejo alcanzado en trílogos.
- Si la propuesta ha sido ya sometida (o no) a votación final en el Pleno del Parlamento Europeo.
- Si el Consejo ha adoptado ya la posición final y la aprobación formal.
- Ni las fechas concretas previsibles de firma, publicación en el Diario Oficial de la Unión Europea (DOUE) y entrada en vigor.

No se dispone de más información en las fuentes consultadas que permita concretar esos puntos con seguridad.

3. Tramitación típica de un Reglamento como el del euro digital

Aunque no pueda situar el expediente del euro digital en una fase concreta, sí es posible describir el esquema estándar de tramitación de un Reglamento europeo de este tipo, que previsiblemente seguiría los pasos siguientes:

a) Fase de propuesta de la Comisión Europea
La Comisión presenta la propuesta de Reglamento, que se registra y se envía simultáneamente al Parlamento Europeo y al Consejo. En este momento se publican los textos en el registro legislativo (OEIL en el caso del Parlamento Europeo).

b) Primera lectura en el Parlamento Europeo
La propuesta se asigna a una comisión competente (en el caso del euro digital, lo habitual sería una comisión económica/financiera) que:

- Nombra un ponente y, en su caso, ponentes alternativos.
- Abre el plazo de presentación de enmiendas.
- Elabora y vota un informe de comisión, que incluye propuestas de modificación del texto de la Comisión.
- Remite ese informe al Pleno, donde se votan el texto y las enmiendas.

Si el Pleno aprueba su posición en primera lectura, la envía al Consejo.

c) Negociación con el Consejo (trílogos)

En paralelo, el Consejo discute la propuesta y adopta su propia posición (orientación general o posición en primera lectura). Cuando Parlamento y Consejo tienen posiciones, se desarrollan los llamados “trílogos” (reuniones informales entre representantes de Parlamento, Consejo y Comisión) para intentar un acuerdo político provisional sobre un texto de compromiso.

Si hay acuerdo, se redacta un texto consolidado que debe ser refrendado formalmente por ambas instituciones.

d) Aprobación formal y publicación

Una vez cerrado el acuerdo político provisional en trílogo, los pasos típicos son:

- Votación final en la comisión responsable del Parlamento.
- Votación en Pleno del Parlamento Europeo sobre el texto de compromiso.
- Aprobación formal por el Consejo (como acto de primer o segundo lectura, según el caso).
- Firma por los presidentes del Parlamento Europeo y del Consejo.
- Publicación en el DOUE, a partir de la cual el Reglamento entra en vigor en la fecha que el propio texto establezca.

4. Cómo conocer el estado real y actualizado

Para saber exactamente en qué punto está hoy la propuesta del euro digital (número de expediente, fase de lectura, estado de los trílogos, etc.), sería necesario consultar directamente:

- El Observatorio Legislativo (OEIL) del Parlamento Europeo, buscando la propuesta específica relativa al euro digital.
- El registro de actos del Consejo de la UE y las notas de prensa conjuntas Parlamento‑Consejo que anuncian acuerdos provisionales.

Con la información institucional a la que tengo acceso, no es posible ofrecer una datación exacta ni confirmar los próximos pasos concretos más allá del esquema general de tramitación descrito.

¿Cuáles son las competencias y trayectoria política de Fernando Navarrete, eurodiputado del Partido Popular que lidera la propuesta?

Fernando Navarrete Rojas es eurodiputado del Partido Popular desde las elecciones europeas de 2024 e integra el Grupo del Partido Popular Europeo (PPE), donde se ha consolidado como uno de los perfiles económicos de referencia. Sus competencias se concentran en asuntos económicos, fiscales, presupuestarios y financieros, siendo miembro de la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios, de la Comisión de Presupuestos y de la Subcomisión de Asuntos Fiscales del Parlamento Europeo. Antes de llegar a Bruselas, desarrolló una extensa carrera en la alta administración económica española (Banco de España, ICO, Secretaría General del Tesoro) y en el think tank FAES. Esta combinación de trayectoria técnica y responsabilidad política explica que sea el encargado de liderar propuestas complejas como la relativa al euro digital o a la arquitectura fiscal y financiera de la UE.

Formación y perfil técnico

Navarrete es licenciado en Economía por la Universidad Complutense de Madrid, con premio extraordinario de fin de carrera, y cuenta con un máster en Economía y Finanzas por el Centro de Estudios Monetarios y Financieros (CEMFI), así como un máster en Seguridad y Defensa por la UCM y el CESEDEN, según recogen su ficha en el Parlamento Europeo y el PPE (Europarl CV, PPE). Es economista titulado del Banco de España, donde trabajó en la Dirección General de Regulación, lo que refuerza su especialización en regulación financiera y supervisión. Este bagaje técnico le ha permitido trasladar a la Eurocámara una visión muy alineada con la estabilidad financiera, la disciplina fiscal y la competitividad.

Trayectoria institucional en España

Antes de ser eurodiputado, Navarrete ocupó varios cargos de máxima responsabilidad en la administración económica española. Fue economista sénior en la Dirección General de Regulación del Banco de España y posteriormente director del Departamento de Economía y Políticas Públicas en la Fundación FAES, vinculada al Partido Popular (El Demócrata). Más tarde pasó al Instituto de Crédito Oficial (ICO), donde llegó a ser director financiero y de estrategia y, posteriormente, director general, gestionando financiación pública y relación con mercados.

En el ámbito gubernamental, desempeñó el cargo de Secretario General del Tesoro y Financiación Internacional, con competencias sobre deuda pública y relación financiera con organismos internacionales. De 2018 a 2024 fue jefe del gabinete del gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, posición clave en la articulación de la política económica y regulatoria. Esta trayectoria lo sitúa como un perfil de tecnócrata de alto nivel que da el salto a la representación política europea con una fuerte credibilidad en mercados y organismos comunitarios.

Cargos y competencias en el Parlamento Europeo

Elegido eurodiputado en 2024, Navarrete se incorpora al Grupo PPE como representante del Partido Popular español, con un claro encaje en las áreas económico-financieras. De acuerdo con la información parlamentaria y del propio PPE, es miembro de la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios (ECON), de la Comisión de Presupuestos (BUDG) y de la Subcomisión de Asuntos Fiscales (FISC); además, es suplente en la Comisión de Industria, Investigación y Energía (ITRE) y en delegaciones clave para las relaciones con Brasil, Mercosur y Turquía (ficha Europarl).

Dentro del PPE ejerce como coordinador en materia fiscal y vicecoordinador en asuntos económicos y monetarios, actuando de facto como uno de los portavoces del grupo en fiscalidad, disciplina presupuestaria y reformas del marco económico europeo. También participa en intergrupos dedicados a economía social, inversión, patrimonio cultural y sectores específicos, lo que le da visibilidad transversal en debates económicos y sectoriales.

Líneas políticas e iniciativas destacadas

Su acción política se articula en torno a varios ejes. En materia de política fiscal y presupuestaria, defiende la simplificación de las normas fiscales europeas, la reducción de la fragmentación entre sistemas nacionales y una disciplina presupuestaria que sostenga el crecimiento. En el plano presupuestario, interviene en el seguimiento de los presupuestos anuales de los Estados miembros y en el Semestre Europeo. En fiscalidad, ha abogado por una carga impositiva contenida sobre energía y por evitar sobrecostes al consumidor derivados de nuevas figuras tributarias, según recoge la prensa especializada de orientación popular europea, incluida la cobertura de El Demócrata.

En el terreno financiero y monetario, es especialmente relevante su papel como ponente (rapporteur) sobre el euro digital en la Eurocámara (PPE – iniciativas). Desde esa posición, ha impulsado una versión más acotada y controlada del proyecto, subrayando los riesgos de una intervención excesiva del BCE en el mercado de pagos minoristas y defendiendo la preservación del dinero en efectivo y la competencia entre entidades privadas. Al mismo tiempo, ha propuesto soluciones financieras como una plataforma paneuropea de titulización hipotecaria para mejorar el acceso a la vivienda.

Posicionamiento político y relevancia dentro del PP

Ideológicamente, Navarrete se sitúa en el centro‑derecha económico: partidario de la estabilidad macroeconómica, la responsabilidad fiscal y un marco regulatorio prudente pero favorable a la competitividad del sector privado. Desde Bruselas y Estrasburgo se ha convertido en una de las voces del PP en economía, energía y finanzas, tal y como lo destacan análisis sobre eurodiputados influyentes publicados por El Demócrata. Su combinación de solvencia técnica y peso político explica que sea el encargado de liderar propuestas complejas en el Parlamento Europeo para el Partido Popular.

¿Qué normativa europea regula actualmente los sistemas de pago digitales y qué modificaciones se prevén con la implantación del euro digital?

Actualmente, los pagos digitales en la UE se regulan sobre todo por el paquete de servicios de pago (PSD2 y la Directiva de dinero electrónico), la infraestructura SEPA, el marco contra el blanqueo de capitales y, en lo que afecta a criptoactivos usados como medio de pago, por el Reglamento MiCA. Sobre esa base, la Comisión Europea ha propuesto un nuevo marco con una Directiva de servicios de pago (PSD3) y un Reglamento de servicios de pago (PSR), además de dos reglamentos específicos para el euro digital y para reforzar el curso legal del efectivo en euros. No dispongo de acceso directo a EUR‑Lex para confirmar el estado de tramitación exacto “a día de hoy”, pero sí del esquema general de normas vigentes y de las modificaciones previstas. Lo que sigue resume el marco actual y los cambios regulatorios más relevantes que se prevén con el euro digital para usuarios, proveedores y supervisores.

1. Marco actual de pagos digitales en la UE

1.1. PSD2 y Directiva de dinero electrónico

La Directiva (UE) 2015/2366 sobre servicios de pago (PSD2) es el eje central del mercado de pagos minoristas: define qué son servicios de pago (transferencias, adeudos, pagos con tarjeta y por Internet, etc.), qué tipos de proveedores pueden prestarlos (bancos, entidades de pago, terceros de iniciación e información de cuentas) y fija reglas de seguridad y protección al usuario. Entre otros elementos clave, introduce la autenticación reforzada de cliente (SCA) para pagos electrónicos y el “open banking”, obligando a los bancos a permitir el acceso seguro de terceros autorizados a las cuentas, con consentimiento del usuario. La Directiva de dinero electrónico, por su parte, regula a las entidades emisoras de e‑money (tarjetas y wallets con saldo electrónico aceptado por terceros), exigiendo capital mínimo, salvaguarda de fondos de clientes y derecho de reembolso del saldo. En la práctica, muchos productos de pago digitales combinan ambos marcos: el instrumento se rige por la Directiva de dinero electrónico y el servicio operativo por PSD2.

1.2. SEPA e infraestructura de pagos en euros

El área única de pagos en euros (SEPA) se articula a través de reglamentos de la UE y reglas de esquema privadas del European Payments Council que definen cómo deben ejecutarse las transferencias y adeudos en euros. Obligan, entre otros aspectos, a la no discriminación por ubicación de la cuenta (“IBAN no discrimination”), al uso de formatos estándar (por ejemplo, ISO 20022) y a plazos máximos de ejecución armonizados. Gracias a ello, las transferencias y adeudos SEPA se tratan, para el usuario, casi como pagos nacionales aunque sean transfronterizos dentro de la UE.

1.3. MiCA y pagos con criptoactivos

El Reglamento sobre mercados de criptoactivos (MiCA) no es estrictamente una norma de pagos, pero incide cuando los criptoactivos se usan como medio de intercambio. La pieza más cercana al ámbito de pagos son los “e‑money tokens”, diseñados para mantener un valor estable (por ejemplo, referenciados al euro) y funcionalmente similares al dinero electrónico. Su emisión y servicio quedan sometidos a requisitos de autorización, reservas, salvaguarda de fondos y derechos de reembolso, en paralelo a la Directiva de dinero electrónico. Cuando estos tokens se integran en servicios de pago a comercios o entre particulares, se genera una intersección práctica entre MiCA y PSD2.

1.4. Marco antiblanqueo (AML/CFT)

Las directivas y reglamentos de lucha contra el blanqueo de capitales y financiación del terrorismo se aplican transversalmente a bancos, entidades de pago, emisores de dinero electrónico y determinados proveedores de servicios de criptoactivos. Implican obligaciones de identificación del cliente (KYC), monitorización de operaciones de pago, reporte de operaciones sospechosas y límites al anonimato de instrumentos electrónicos (tarjetas prepago, wallets, etc.). Este marco condiciona de forma directa el diseño de productos de pago digitales y las posibilidades de anonimato o pseudonimato.

2. Reformas en curso: PSD3, PSR y nuevo paquete de pagos

La Comisión Europea ha puesto en marcha un nuevo paquete de pagos que previsiblemente transformará la arquitectura actual en dos grandes piezas: una nueva Directiva de servicios de pago (PSD3) y un Reglamento de servicios de pago (PSR). El objetivo es reforzar la lucha contra el fraude, homogeneizar más la supervisión de entidades de pago y de dinero electrónico, y trasladar muchas reglas hoy en PSD2 a un reglamento directamente aplicable en todos los Estados, reduciendo divergencias nacionales. Entre los cambios esperados destacan un marco más estricto de licencias y supervisión para fintech y emisores de e‑money, ajustes en la autenticación reforzada y medidas adicionales de responsabilidad y protección del usuario en pagos digitales, incluidos los instantáneos.

3. Euro digital: propuestas de reglamento y cambios previstos

3.1. Reglamento para el euro digital

La Comisión ha propuesto un Reglamento para establecer el euro digital como forma adicional de dinero del banco central, emitido por el Eurosistema, coexistiendo con el efectivo y con los depósitos bancarios. La idea básica es que ciudadanos y empresas puedan tener “carteras” de euro digital, probablemente distribuidas a través de bancos y otros proveedores de servicios de pago, pero con respaldo directo del Banco Central Europeo. El Reglamento prevé reglas de aceptación obligatoria similares al efectivo en determinados supuestos, límites a los saldos para evitar desintermediación bancaria excesiva y configuración de niveles diferenciados de privacidad, conforme a las exigencias AML/CFT.

3.2. Reglamento sobre el curso legal del efectivo

En paralelo, se propone un Reglamento específico sobre la condición de curso legal de los billetes y monedas en euros, para garantizar que la introducción del euro digital no mine el papel del efectivo. Este texto reforzará el derecho de los ciudadanos a pagar en efectivo, fijará límites a la negativa injustificada de su aceptación y exigirá a los Estados miembros vigilar la accesibilidad geográfica y funcional al efectivo. El paquete se concibe como complementario: el euro digital amplía opciones de pago público digital, mientras el nuevo reglamento blinda el efectivo como red de seguridad inclusiva.

3.3. Impacto para usuarios, proveedores y supervisores

Para los usuarios, el euro digital significará un nuevo tipo de pago digital de bajo coste o gratuito, interoperable en toda la eurozona y con un nivel de seguridad equivalente al del efectivo, aunque no totalmente anónimo por las exigencias de prevención del blanqueo. Para los proveedores (bancos, entidades de pago, fintech), implicará adaptar infraestructuras para ofrecer wallets de euro digital, integrar nuevas interfaces con el Eurosistema, rediseñar modelos de negocio basados en depósitos y pagos y cumplir requisitos técnicos y de gobernanza específicos. Para los supervisores, el paquete PSD3/PSR más el reglamento del euro digital refuerza el marco prudencial y de conducta sobre los intermediarios de pagos, amplía los ámbitos de supervisión tecnológica (ciberseguridad, resiliencia operativa) y exige coordinarse estrechamente con el BCE en el seguimiento del nuevo instrumento de dinero del banco central. No se dispone de más información en las fuentes consultadas sobre fechas concretas de aprobación definitiva, por lo que es necesario acudir a EUR‑Lex o al registro legislativo de la UE para confirmar el estado de tramitación más reciente.

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¿Cuál es uno de los principales objetivos del euro digital según la propuesta del Parlamento Europeo?

Pregunta 1 de 3

¿Cómo funcionará la modalidad offline del euro digital?

Pregunta 2 de 3

¿Qué ocurrirá si un usuario supera el límite autorizado de euros digitales en su cuenta?

Pregunta 3 de 3

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