Israel ha dado un nuevo impulso a la formalización de sus lazos diplomáticos con el estado separatista somalí de Somalilandia mediante la presentación de las cartas credenciales de su embajador, Michael Lotem, ante el presidente de este territorio autoproclamado independiente, Abdirahman Mohamed Abdullahi, 'Irro'. El acto ha tenido lugar en el Palacio Presidencial de Hargeisa y ha concluido con la colocación de la primera piedra de la futura misión diplomática israelí.
La Presidencia de Somalilandia ha descrito el nombramiento oficial del embajador como el arranque de “una nueva era de colaboración bilateral, asociación estratégica y cooperación”. Del mismo modo, ha remarcado la intención de ambas partes de avanzar juntas en favor de la paz, la seguridad y la prosperidad.
Las autoridades de este territorio, que se autodefine como independiente, han defendido que sus alianzas internacionales deben basarse en “los principios de respeto mutuo, soberanía e intereses compartidos” y han incidido en el valor geopolítico de reforzar sus relaciones en una región condicionada por la influencia del mar Rojo y el golfo de Adén.
“El reconocimiento diplomático abre puertas. Lo que construyamos más allá de ellas definirá nuestro lugar en el mundo”, han remachado las autoridades somalilandesas.
En paralelo, el Ministerio de Exteriores de Israel ha subrayado el carácter “histórico” de la ceremonia, tras la cual se ha colocado la “piedra angular” de la nueva Embajada israelí en el territorio, y ha aplaudido el “fortalecimiento de las relaciones” con este estado separatista.
El acto representa un nuevo hito en la aproximación entre ambas partes, que sellaron su reconocimiento recíproco el 26 de diciembre de 2025. Más tarde, el ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, viajó a Somalilandia en enero de 2026, mientras que la delegación somalilandesa inauguró su Embajada en Jerusalén durante una visita de Irro a Israel en junio de ese mismo año.
Este acercamiento gradual entre Israel y Somalilandia ha sido duramente criticado por Somalia y por las autoridades palestinas, así como por organizaciones regionales como la Unión Africana (UA) y la Liga Árabe, que rechazan la independencia del territorio y se alinean con la defensa de la integridad territorial somalí. Somalilandia, antigua colonia británica que no ha obtenido reconocimiento oficial desde que proclamó su secesión de Somalia en 1991, opera de facto como una entidad con estructuras propias administrativas, políticas y de seguridad.