Un tribunal de Teherán ha sentenciado este martes 'in absentia' al director iraní Jafar Panahi a cinco años de prisión, a la prohibición durante dos años de abandonar el país y de publicar en redes sociales, además de ordenar la confiscación de sus propiedades y el bloqueo de sus cuentas bancarias.
Este fallo se enmarca en la prolongada batalla judicial que arrastra desde hace años el prestigioso cineasta, que ya estuvo encarcelado por supuestos delitos contra el Estado hasta su excarcelación en 2010.
El letrado de Panahi, Mostafa Nili, ha declarado a la agencia semioficial Isna y al diario reformista “Etemad” que el dictamen estaría vinculado a una nueva causa —ya son tres los procedimientos abiertos contra el director— y que su defendido no ha recibido notificación alguna sobre la fecha de la vista relativa a este último expediente.
Nili también ha manifestado su desconcierto porque la documentación judicial sitúe a Panahi fuera del país, cuando es de conocimiento público que el cineasta regresó a Irán el 10 de abril, en pleno contexto de la guerra de Irán.