El secretario general de la Organización Marítima Internacional (OMI), Arsenio Domínguez, ha condenado el ataque llevado a cabo por los rebeldes hutíes contra el buque mercante 'Tihama' frente a las costas de Yemen, advirtiendo de que este tipo de acciones contra la navegación comercial internacional ponen en riesgo el comercio mundial y las cadenas de suministro.
Domínguez ha señalado en un comunicado que estos ataques continuados "sólo sirven para escalar las tensiones y amenazar las cadenas de suministro globales de las que todos dependen" y ha subrayado que "garantizar la seguridad de los marineros es una obligación fundamental según el Derecho Internacional y una responsabilidad compartida de la comunidad mundial".
"Es lamentable saber que, una vez más, marineros inocentes han perdido la vida en un ataque injustificable contra el transporte marítimo internacional. Expreso mis más sinceras condolencias a las familias de los afectados", ha añadido el responsable de la OMI, mostrando su pesar por las víctimas mortales.
Al mismo tiempo, ha pedido a las navieras y propietarios de buques que antes de cruzar por esta zona "evalúen de forma minuciosa los riesgos". Ha insistido en que "los marineros merecen protección y que se les permita hacer su trabajo en condiciones de seguridad".
El secretario general de la OMI ha reclamado igualmente "la liberación inmediata e incondicional de todos los marineros que siguen en cautiverio tras los ataques de piratería en la región del mar Rojo y el golfo de Adén", recordando la persistencia de la inseguridad en estas rutas estratégicas.
Según informó la Guardia Costera yemení, en el ataque con tres misiles lanzado por los hutíes murieron seis personas --tres marineros paquistaníes, un indonesio y dos miembros de las Fuerzas Armadas yemeníes-- y otras diez resultaron heridas, además de registrarse importantes daños materiales en el buque.
La insurgencia hutí asumió la autoría del ataque y afirmó en un comunicado que la nave transportaba "equipo militar saudí", en un contexto de incremento de las acciones armadas entre el grupo y el Gobierno reconocido internacionalmente, respaldado por Riad.
Por su parte, el enviado especial de Naciones Unidas para Yemen, Hans Grundberg, ha urgido a todas las partes a frenar la "escalada" en el país y a proteger a la población civil y las infraestructuras civiles, tras lo que ha descrito como el aumento más grave de las hostilidades "desde el alto el fuego negociado por la ONU en 2022".