Hasta 6,8 millones de personas podrían haberse visto afectadas por los terremotos que sacudieron Venezuela el 24 de junio, de acuerdo con las primeras estimaciones de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
Estas cifras proceden del análisis preliminar de la población y de los daños recopilados hasta ahora, e incluyen hasta dos millones de personas solo en Caracas, la capital del país. El organismo subraya así el “potencial impacto humanitario a gran escala” derivado de los seísmos.
La OIM dispone de un estudio inicial basado en imágenes de satélite que revela, por ejemplo, que el 31,5 por ciento de los edificios de Catia La Mar, al norte de Caracas, presenta algún tipo de daño. Esta información, elaborada junto con Microsoft AI for Good Lab, facilita la localización de las áreas más castigadas y la priorización de la ayuda humanitaria de emergencia.
“Las primeras horas y días tras un desastre son decisivas. Dan forma a todo lo que viene después”, ha señalado la directora general de la OIM, Amy Pope. “La OIM está intensificando su respuesta con rapidez: los artículos de socorro preposicionados ya están siendo desplegados y estamos trabajando con el Gobierno y los socios para proporcionar alojamiento de emergencia, artículos de socorro básicos y protección”, ha añadido.
Pope ha aludido igualmente al movimiento de población provocado por la catástrofe. “Ya es evidente que el desplazamiento aumentará a medida que las personas busquen seguridad. Una respuesta rápida es esencial para proporcionar asistencia humanitaria vital y apoyar al pueblo de Venezuela en los difíciles días y meses que se avecinan”, ha indicado.
Las necesidades más urgentes se concentran en las familias que han perdido todo, que requieren en primer término refugio temporal, agua potable, saneamiento e higiene, atención médica, protección y suministros básicos de emergencia. Con el avance de la respuesta, será imprescindible mantener el apoyo para que las comunidades damnificadas puedan reconstruir sus viviendas y recuperar sus medios de subsistencia.
La OIM trabaja de forma coordinada con el Gobierno de Venezuela, otras agencias de la ONU y distintas organizaciones asociadas para articular la respuesta, y ya ha trasladado artículos de socorro hasta Caracas, donde se preparan para su distribución.
El organismo remarca que, aunque las tareas de búsqueda y rescate continúan siendo la prioridad inmediata, el impacto humanitario se prolongará más allá de los próximos días. “La recuperación requerirá una inversión sostenida para ayudar a las familias a reconstruir sus vidas, restablecer los servicios esenciales y fortalecer la resiliencia comunitaria”, ha apuntado.
Por este motivo, lanza un llamamiento a la comunidad internacional para que actúe sin demoras y respalde la respuesta a los terremotos. “Una asistencia humanitaria oportuna salvará vidas, aliviará el sufrimiento y ayudará a las comunidades afectadas a iniciar el proceso de recuperación”, concluye.
Equipos de rescate de diez países más
Mientras tanto, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha comunicado que en las próximas horas se incorporarán equipos de rescate procedentes de otros diez países a las labores cruciales desarrolladas en las primeras 72 horas posteriores a los seísmos.
“Quiero informar que en próximas horas estarán llegando misiones de más países. Desde ahora a mañana 10 países más se sumarán a las labores de rescate”, ha afirmado en una intervención difundida por los medios estatales venezolanos desde el Puesto de Comando Central.
Hasta el momento se ha confirmado la participación de equipos de rescate de Estados Unidos, México, Colombia, El Salvador, Chile, Ecuador, República Dominicana, España, Suiza, Francia, Italia, Países Bajos, República Checa, Alemania, Qatar y Jordania. Entre los que se sumarán en las próximas horas se encuentra Italia, según ha resaltado Rodríguez.
La dirigente venezolana ha puesto en valor “el sentimiento del pueblo que se volcó a ayudar a los familiares, amigos y desconocidos que en medio de la tragedia, es hoy un hermano”.
Rodríguez ha hecho referencia a la zona más golpeada, el estado de La Guaira, y ha indicado que hasta la 1.00 horas de la madrugada se había logrado restablecer alrededor de un 60% del suministro eléctrico. “Ya para mañana deberíamos avanzar mucho más cuando podamos recuperar la torre eléctrica que cayó en la montaña de La Guaira”, ha apuntado.
“Venezuela no está sola: los vamos a rescatar (...). Es nuestra prioridad”, ha subrayado, al tiempo que reconocía el trabajo “incansable” de Protección Civil, Bomberos y Cruz Roja.
Más de cien máquinas pesadas en La Guaira
Por otro lado, la Vicepresidencia Sectorial de Obras Públicas y Servicios ha comunicado el despliegue inicial de más de un centenar de máquinas pesadas en distintos puntos del estado de La Guaira para reforzar las tareas de búsqueda, salvamento y despeje de carreteras.
Los equipos técnicos y los operadores especializados trabajarán sin interrupción, las 24 horas del día, bajo la coordinación directa de Protección Civil y de los cuerpos de seguridad del Estado.
El vicepresidente sectorial, Juan José Ramírez Luces, ha detallado que entre la maquinaria disponible hay grúas de 100 toneladas para retirar restos de estructuras colapsadas, martillos percutores para la demolición controlada de hormigón y unidades tipo payloader destinadas a la remoción de escombros. Estas unidades se concentran principalmente en las localidades de Caraballeda, Macuto y Playa Grande.
El departamento dispone también de brigadas especializadas en la evaluación de infraestructuras, que realizan pruebas de conexión eléctrica segura en las áreas de la ciudad sin daños estructurales significativos. Paralelamente, avanzan en la estabilización de los sistemas de agua potable y de telecomunicaciones.
Al mismo tiempo, la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis) ha comunicado la detección de hasta 20 réplicas en lo que va de sábado. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) ha informado de un temblor de magnitud 4,7 en la escala de Richter registrado a las 00.16 horas del sábado, hora peninsular española.