El Partido Socialista de Portugal, principal fuerza de la oposición, ha criticado este domingo el uso “desproporcionado” de la fuerza por parte de la Policía portuguesa en el desalojo de las acampadas por la vivienda en Oporto y Lisboa, llevado a cabo durante la pasada madrugada.
“No podemos quedarnos indiferentes después de que una protesta que se dijo pacífica haya terminado de esta forma”, ha señalado el secretario general socialista, José Luís Carneiro, en una comparecencia ante los medios en Oporto, recogida por la prensa lusa.
Carneiro ha reprobado las “incomprensibles” imágenes de la actuación policial y ha reclamado al primer ministro, Luís Montenegro, un “esclarecimiento cabal” de lo sucedido. Asimismo, ha afeado el silencio de Montenegro, al que ha descrito como “primer y principal responsable” de lo ocurrido.
Mientras tanto, el Bloque de Izquierda ha condenado la “afrenta para la democracia” que, a su juicio, supone la acción de “violencia policial”. “Luís Montenegro ha respondido a la fuerza democrática y pacífica de las calles con violencia policial, golpeando, persiguiendo y acorralando”, ha denunciado el coordinador del Bloque, José Manuel Pureza. “La única respuesta a la descontrolada crisis de la vivienda es la represión en frío”, ha añadido.
También la formación ecologista y de izquierda Libre ha arremetido contra la intervención policial, calificada como “absolutamente inaceptable” ante una “manifestación pacífica”. Para la portavoz de Libre, Isabel Mendes Lopes, se trata de una “violencia planeada que fue deliberada”.