Lituania tiene previsto restablecer el servicio militar obligatorio para los jóvenes varones a partir de 2032, con el objetivo de reforzar su capacidad defensiva ante el aumento de las amenazas a la seguridad. Así lo ha comunicado este jueves el presidente del país, Gitanas Nauseda, tras la reunión del Consejo de Defensa del Estado, órgano en el que se sientan las principales autoridades políticas y mandos militares del Estado báltico. Las mujeres, por su parte, seguirán pudiendo incorporarse a las Fuerzas Armadas de forma voluntaria.
Con el nuevo modelo, el número de reclutas anuales pasará de los más de 5.000 actuales, seleccionados mediante un sistema de sorteo, a en torno a 7.500, una cifra calculada en función de la evolución demográfica y de las exenciones por motivos médicos. Nauseda ha remarcado que el calendario elegido permitirá disponer a tiempo de las infraestructuras necesarias, asegurar el alojamiento de los conscriptos y capacitar a los futuros instructores.
“Creo que la implementación del servicio militar obligatorio a partir de 2032 es lo óptimo”, ha señalado el presidente según declaraciones recogidas por la radiotelevisión pública de Lituania (RTL). El jefe del Estado ha incidido también en la importancia de compatibilizar la formación de los nuevos reclutas con los programas de actualización destinados al personal de reserva.
Por su parte, el primer ministro, Mindaugas Sinkevicius, ha detallado que el Ejecutivo había barajado inicialmente adelantar la entrada en vigor de la conscripción, pero que el estamento militar ha pedido más margen para garantizar que el sistema pueda funcionar con plenas garantías. “Los militares han declarado claramente que estarán listos para 2032”, ha afirmado ante los medios.
Sinkevicius ha precisado que la definición del calendario ha sido fruto de un diálogo “extenso y detallado, con animosos debates” y ha insistido en que la prioridad del Gobierno es avanzar hacia un modelo universal sin comprometerse con una fecha que resulte inasumible.
Entre los preparativos previstos figuran la formación de alrededor de 300 instructores y la construcción de nuevas instalaciones militares. El plan incluye además la diversificación de las modalidades de servicio, incorporando opciones como la capacitación para el manejo de drones o la cooperación con el Servicio Estatal de Guardia Fronteriza, así como con los equipos de extinción de incendios y rescate.
Lituania ya había reintroducido un sistema de servicio militar parcial en 2015, tras la anexión rusa de Crimea en 2014, un hecho que llevó a las autoridades a revisar en profundidad sus necesidades de defensa y su modelo de reclutamiento.