Un dirigente destacado del movimiento hutí ha advertido de que la decisión del Parlamento egipcio de respaldar militarmente a Arabia Saudí frente a sus ataques contra el grupo, en respuesta a los bombardeos saudíes sobre Yemen en apoyo al Gobierno reconocido internacionalmente, equivale a “una declaración de guerra”, en un contexto de recrudecimiento de los combates tras la ofensiva iniciada por los rebeldes a comienzos de septiembre.
Mohamed Alí al Huti, figura relevante del brazo político del movimiento, ha indicado en un comunicado difundido en redes sociales que “la declaración de apoyo por parte de Egipto y su Parlamento a lo que describen como una defensa de Arabia Saudí supone una declaración de guerra a Yemen”, antes de añadir que este movimiento “hace un favor a Israel, la entidad ocupante, que espera una oportunidad para golpear el Sinaí y hacerse con el control de grandes partes de Egipto”.
En esta línea, ha sostenido que Israel pretende arrastrar a Egipto al conflicto en Yemen, igual que sucedió durante la guerra civil entre 1963 y 1970, con la expectativa de que “las fuerzas egipcias se consuman de nuevo de cara a poder golpear de nuevo el Sinaí y expulsar allí a los palestinos, una política que ya han declarado y que es conocida por parte de la entidad ocupante usurpadora”.
Al Huti ha arremetido también contra Arabia Saudí por sus actuaciones tras la visita a Irán realizada el lunes por los integrantes del Pacto de La Meca --Arabia Saudí, Turquía y Pakistán-- para tratar la situación de seguridad regional, y ha recalcado que los ataques y el bloqueo contra Yemen se enmarcan en su intervención desde 2015 en apoyo a las autoridades reconocidas internacionalmente.
“Lo único que debe hacer Arabia Saudí es cesar su agresión, retirar su bloqueo contra nuestro país y poner fin a su ocupación de nuestra patria. Estos son pasos esenciales para detener la situación y la escalada contra Yemen”, ha afirmado Al Huti, que ha añadido que “Arabia Saudí ya aprendió de alianzas pasadas que las mismas no son efectivas”.
En este punto, ha subrayado que esta alianza “no es más que un intento de resolver la crisis en Irán, que es un claro y flagrante acto de agresión contra la República Islámica” por parte de Estados Unidos e Israel. “Es un intento de presentarse como inocentes, pacíficos y comprometidos con la paz en la región, lo contrario de lo que hacen en Yemen y en otros países”, ha remachado.
“No tememos a ninguna alianza que pueda formarse, pero subrayamos que dichas alianzas deben dirigirse contra la entidad usurpadora --en referencia a Israel--, que libra una guerra contra nuestros hermanos en Palestina, Siria, Líbano, Irán y otras regiones, y que incluso se prepara para la guerra contra Egipto”, ha reiterado Al Huti, que ha llamado a “un esfuerzo concertado y una vigilancia constante para eliminar esta amenaza”.
El pronunciamiento se ha difundido después de que el Parlamento egipcio aprobara el lunes conceder poderes extraordinarios al presidente, Abdelfatá al Sisi, para autorizar el despliegue de militares en Arabia Saudí en defensa frente a los ataques de los hutíes. El jefe del Estado, que ha prometido que su país hará “todo lo necesario” para salvaguardar a Arabia Saudí, queda así facultado para ordenar el envío de efectivos tras recabar el respaldo de los dos tercios de la Cámara que exige la Constitución.
Los hutíes, que el 3 de septiembre lanzaron una ofensiva de gran alcance en el oeste de Yemen, han llevado a cabo numerosos ataques con misiles y drones contra territorio saudí, en respuesta al apoyo de la coalición internacional encabezada por Riad a las operaciones militares de las autoridades yemeníes reconocidas internacionalmente.
Por su parte, las fuerzas leales al Gobierno yemení reconocido por la comunidad internacional anunciaron el pasado 4 de octubre una ofensiva masiva para recuperar las zonas recientemente tomadas por los hutíes y avanzar incluso hacia la capital, Saná, controlada por los rebeldes desde 2014.