Los portavoces de las principales formaciones políticas árabes de Israel han aplaudido los resultados sin precedentes que les atribuyen los sondeos a pie de urna de las elecciones de este martes, reafirmando su intención de integrarse en una futura coalición de gobierno y avisando de que su peso en las urnas —clave para desbancar al bloque del actual primer ministro, Benjamin Netanyahu— no podrá ser pasado por alto por la oposición sionista.
“Este es un día histórico”, ha proclamado el líder de la Lista Conjunta, Yousef Jabareen, en declaraciones recogidas por el diario israelí “The Jerusalem Post”, tras conocerse las proyecciones que otorgan a su lista y a la Lista Árabe Unida (Raam) entre 16 y 18 escaños, prácticamente el doble de los que tenían en 2022. “El público ha hablado. El Gobierno manchado de sangre debe irse. Hemos demostrado que somos una fuerza política que no puede ser ignorada y que no se puede construir un futuro aquí sin nuestra voz”, ha afirmado Jabareen, respaldado por una intensa movilización del electorado árabe.
En términos similares se ha pronunciado el presidente de Raam, Mansur Abbas. “La sociedad árabe ha reaccionado a la política de este Gobierno”, ha indicado a la cadena local Canal 12, subrayando su prioridad política: “Queremos reemplazar al actual Gobierno en casi todas las formas posibles”. Sin embargo, Abbas ha pedido prudencia hasta conocer el recuento final, y ha advertido de que si el bloque opositor no alcanza los 61 escaños necesarios con su respaldo, “con los números que tenemos ahora, no hay gobierno”.
La disposición a sumarse a una coalición encabezada por el ex jefe del Estado Mayor, Gadi Eisenkot —cuyo bloque aventaja ligeramente al de Netanyahu según algunos sondeos, aunque sin llegar a la mayoría absoluta— ha sido defendida por Yoav Segalovitz, ex diputado y ‘número dos’ de Raam. “El primer ministro designado (...) tendrá que tener en cuenta este resultado”, ha declarado al rotativo “The Times of Israel”. “No hay alternativa. No se puede decir 'no vengáis, no podéis ser parte de esto'”.
Segalovitz ha rechazado las reservas de parte de la oposición sionista, que considera ilegítimo apoyarse en los partidos árabes desde el estallido de la guerra de Gaza en octubre de 2023, y ha descrito esa visión como “una de las mayores tonterías que existen”, recordando que las comunidades árabes israelíes también han padecido las consecuencias del conflicto. “Queremos ser parte de la coalición. (...) Mi intención es romper las barreras entre árabes y judíos; si solo vemos las dificultades y no vemos un futuro, entonces no haremos nada”, ha zanjado.