Varios ministros del Ejecutivo encabezado por el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, han tratado de rebajar la relevancia de las celebraciones del bloque opositor tras conocerse los primeros sondeos a pie de urna de las elecciones celebradas este martes en Israel, y han lanzado advertencias sobre el posible peso de los partidos árabes en la configuración del próximo Gobierno.
El ministro de Asuntos Exteriores, Gideon Saar, miembro del Likud, ha señalado en redes sociales que “las celebraciones en la izquierda son prematuras” y ha calificado de “ridícula” la “arrogancia de los comentaristas sesgados”. Saar ha intentado enfriar el entusiasmo del bloque opositor, encabezado por el ex jefe del Estado Mayor Gadi Eisenkot, subrayando que, pese a los malos augurios que reflejan los sondeos a pie de urna, “una cosa parece bastante clara: el Likud es el partido más grande en Israel”.
Por otro lado, el ministro de la Diáspora, Amichai Chikli, también del Likud, ha dirigido sus críticas a las formaciones árabes, cuyo respaldo se perfila como determinante para que Eisenkot logre la mayoría parlamentaria después de, según las proyecciones, duplicar los resultados obtenidos en 2022. Chikli ha arremetido contra el Tribunal Supremo por autorizar la participación en los comicios de partidos que, según su criterio, “niegan el derecho a la existencia de Israel como Estado judío y democrático” o “apoyan la lucha armada”.
“Si los líderes de la izquierda optan por una alianza con los partidarios del terrorismo, Israel dejará de facto de ser un Estado sionista y se convertirá en un Estado binacional”, ha advertido Chikli, alertando de las consecuencias políticas que, a su juicio, tendría un eventual pacto con esas formaciones.
En un tono todavía más contundente, el ministro de Finanzas y dirigente de la formación ultraderechista Partido Sionista Religioso, Bezalel Smotrich, ha lanzado una amenaza directa ante el avance sin precedentes de la Lista Conjunta y la Lista Árabe Unida (Raam), a las que las proyecciones otorgan entre 16 y 18 escaños.
“Puedo ver en algunas pantallas que los árabes están celebrando esta noche. Así que les digo a ustedes y a ellos: No les dejaremos celebrar”, ha manifestado Smotrich en declaraciones recogidas por el diario israelí ‘Haaretz’. El responsable de Finanzas ha insistido en que “no tendrán éxito” si creen que podrán “revertir la revolución de los asentamientos en Judea y Samaria (Cisjordania)”, y ha confiado el desenlace político de su bloque a “los votos de los soldados”, convencido de que serán decisivos para obtener los escaños que les faltan.