El presidente de Francia, Emmanuel Macron, mantendrá este viernes por la tarde un encuentro directo con representantes de tres organizaciones de estudiantes para abordar con ellos el clima de fuerte tensión social generado por las protestas de alumnos de secundaria, que se ha visto intensificado con la adhesión de movimientos de contestación como los 'chalecos amarillos'.
El responsable de la organización Renouveau Lycéen, Nathanaël Combary, ha explicado que su colectivo, junto con Les Lycéens y la Union de Sindicatos de Estudiantes de Secundaria, se sentarán con el jefe del Estado a partir de las 15.00 horas, según ha informado la cadena BFM TV.
Más tarde, el Elíseo ha ratificado mediante una nota oficial que el presidente recibirá a “estudiantes de secundaria y representantes de organizaciones estudiantiles” con el objetivo de “escuchar las demandas e inquietudes de los representantes de los estudiantes de secundaria”.
Las organizaciones estudiantiles reclaman una transformación profunda de la educación secundaria, que abarque desde el problema de la masificación en las clases hasta, principalmente, la reforma del sistema de acceso a la universidad (Parcoursup), duramente criticado por el enorme “tapón” de solicitudes que genera y por la complejidad que supone para el profesorado revisar todas las candidaturas.
La cita entre Macron y los estudiantes tendrá lugar justo antes de la nueva jornada de grandes movilizaciones convocada para el sábado. El Elíseo intenta contener en lo posible estas protestas, hasta el punto de que el presidente ha anunciado esta mañana la prohibición de todas las manifestaciones impulsadas por organizaciones no sindicales. Paralelamente, el Ministerio del Interior ha decidido prolongar el toque de queda vigente en zonas clave de París hasta las 06.00 horas del lunes.
Mientras tanto, las formaciones de izquierda y derecha en Francia han expresado también su malestar tras la fallida reunión mantenida este jueves con el primer ministro, Sébastien Lecornu. Según denuncian, entre otros, desde La Francia Insumisa, el encuentro no ha producido ningún avance concreto para tratar de rebajar la tensión actual.