El primer ministro húngaro, Peter Magyar, ha asegurado este jueves que, a menos que se pretenda transformar Naciones Unidas en una “organización criminal”, no concibe a su predecesor Viktor Orbán al frente del organismo, en referencia a las conjeturas surgidas en Washington sobre esa posibilidad.
Magyar ha reconocido que Naciones Unidas, como otras grandes instituciones internacionales, arrastra numerosos fallos, pero ha subrayado que nadie ha planteado desmantelarlas. “Si ese fuera el objetivo, entonces considera que el nombramiento de Viktor Orbán es un buen punto de partida”, ha ironizado, de acuerdo con las declaraciones recogidas por el portal Vilaggazdasag.
El dirigente húngaro ha insistido en que “salvo que alguien quiera convertirla en una organización criminal”, Orbán no debería ponerse al frente de la ONU, recordando que ya son tres los ministros de su antiguo gabinete que han acabado en prisión por delitos de corrupción.
“Nos robaron dinero y convirtieron a Hungría en el país con el mayor nivel de corrupción de Europa. Creo que sería inapropiado que él dirigiera la ONU. A menos que quieran poner precisamente a una persona así allí”, ha afirmado durante una comparecencia conjunta con su homólogo checo, Andrej Babis, celebrada en Praga.
El diario The Wall Street Journal reveló, citando fuentes de la Casa Blanca, que Orbán habría sido tanteado para sustituir a António Guterres como secretario general, con el visto bueno de las tres grandes potencias con asiento permanente en el Consejo de Seguridad: Estados Unidos, Rusia y China.