La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) ha actualizado este martes a más de 7.000 el número de personas desplazadas en el norte de Mozambique desde finales de septiembre, a raíz de la violencia ejercida por grupos armados en esta zona del país. Casi el 80% de los afectados son mujeres y menores.
Según los últimos datos de la agencia de Naciones Unidas, son 7.029 los mozambiqueños que han tenido que abandonar sus hogares en la provincia de Cabo Delgado en algo más de cinco semanas. De ellos, 5.794 se desplazaron entre el 21 de septiembre y el 13 de octubre, mientras que las 1.235 personas restantes lo hicieron del 14 al 27 de octubre.
En este intervalo, "algunas" de estas personas se han visto obligadas a escapar en más de una ocasión, lo que las hace "aún más vulnerables", ha subrayado la OIM. En su comunicado precisa que todas ellas "huyen de la nueva ola de violencia y del temor a los ataques de grupos armados no estatales".
Los menores y las mujeres suponen el 78% del total de desplazados contabilizados hasta ahora. En los últimos días han abandonado sus comunidades 584 niños --al menos cuatro de ellos no acompañados o separados de sus familias-- y 386 mujeres, entre las que se cuentan 87 embarazadas, de forma que "muchos hombres se han quedado atrás, expuestos al peligro, para poder mantener los medios de subsistencia" de sus familias.
Desde octubre, la provincia de Cabo Delgado da cobijo a más de 205.000 personas desplazadas internas, más de la mitad menores de edad, distribuidas en 84 asentamientos. Las nuevas llegadas, advierte la organización, están "agravando una crisis prolongada desde hace años".
"Cada vez más familias buscan refugio en comunidades que ya acogen a personas desplazadas por la violencia. Casi ocho de cada diez son mujeres y niños. Estas comunidades necesitan ayuda en forma de alimentos, alojamiento y atención sanitaria. Sin un apoyo oportuno, la vida podría volverse mucho más difícil tanto para las familias desplazadas como para las personas que las acogen", ha alertado la jefa de misión de la OIM en Mozambique, Dana Graber Ladek.
La alimentación se considera la necesidad "más urgente" para el 88% de las personas evaluadas por esta agencia de la ONU. El acceso a un alojamiento adecuado es prioritario para algo más del 70%, mientras que la atención sanitaria lo es para el 44%.
La OIM remarca que las nuevas oleadas de desplazados incrementan la "carga" que soportan los hogares, dado que la mayoría de las familias se instalan en comunidades de acogida, y presionan aún más a unos servicios sociales que "ya se encuentran en una situación difícil".
Por este motivo, la organización reclama un "apoyo sostenido" que garantice a las personas desplazadas el acceso a servicios básicos y contribuya a "aliviar la presión" sobre las comunidades que las reciben, ante el riesgo de que las necesidades sigan creciendo mientras no haya "indicios claros" de un retorno "seguro" a los hogares de los afectados.