Miles de personas han salido este sábado a las calles de distintas ciudades de Ecuador en marchas convocadas por colectivos sociales, sindicatos y organizaciones populares para mostrar su rechazo a las políticas del Ejecutivo de Daniel Noboa en ámbitos como la educación, la sanidad y la seguridad.
Las protestas han estado fuertemente marcadas por la exigencia de liberación de la dirigente opositora ecuatoriana Luisa González, en prisión preventiva desde el pasado 23 de octubre, acusada de un presunto delito de blanqueo de capitales vinculado a la campaña electoral de 2023.
La propia González, mediante una carta difundida en sus redes sociales, ha enviado un mensaje a la ciudadanía en el que pide que “no se rindan, ni se den por vencidos ante esta dictadura” y ha llamado a “no tener miedo al Gobierno”.
En Quito, la capital, la lluvia no ha frenado la presencia en las calles de numerosos manifestantes, en su mayoría jóvenes, que han protestado contra la Administración de Noboa. A la marcha se han unido pacientes renales y colectivos universitarios, según ha informado la cadena ecuatoriana Ecuasiva.
La movilización ha avanzado por varias arterias de la ciudad al ritmo de tambores y música hasta llegar a la Corte Constitucional y a la sede de la Fiscalía, ambas fuertemente resguardadas por la Policía. Durante el recorrido se han exhibido pancartas y banderas de Ecuador, mientras se escuchaban consignas en defensa de la educación y la sanidad pública, así como demandas de dimisión de Noboa y de libertad para la excandidata presidencial del correísmo, Luisa González.
Acciones similares se han desarrollado en otras once urbes del país. En Guayaquil, unas 200 personas se han concentrado con carteles para poner en primer plano sus reclamaciones de mejoras en el sistema sanitario. En Cuenca, alrededor de 100 manifestantes se han reunido para criticar los recortes presupuestarios que afectan a la educación superior.