El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, se ha declarado “convencido” de que, antes de que concluya la legislatura del actual presidente de la Casa Blanca, Donald Trump, Cuba estará encaminada de forma “irreversible” hacia “un futuro muy diferente”.
“Estoy convencido de que Cuba, antes de que termine este Gobierno, estará en una senda irreversible hacia un futuro muy diferente”, ha sostenido el alto funcionario en una entrevista para el pódcast de Katie Miller.
En esta conversación, Rubio ha apuntado que en la isla caribeña deberá producirse una “transición”, ya que, ha opinado, “no se puede tener algo en pie durante 70 años --que echa raíces-- y luego pensar que, de la noche a la mañana, se va a arrancar todo de raíz y a plantar algo completamente nuevo”.
En la misma línea, el responsable estadounidense ha puesto como “buen ejemplo” la experiencia de los países de Europa del Este, que, ha recordado, “tardaron entre tres y cinco años en convertirse realmente” en lo que son en la actualidad.
Rubio, considerado una de las figuras más duras frente al Gobierno cubano, ha defendido que el hecho de que Cuba sea “segura, estable y (esté) alineada con Estados Unidos” responde al “interés nacional” de Washington.
“Cuba es sin duda una prioridad para nosotros porque redunda en nuestro interés nacional”, ha recalcado el secretario de Estado, subrayando que, aunque mantiene una “conexión personal” con la isla caribeña, su responsabilidad es con Estados Unidos.
Las declaraciones de Rubio se producen en un año en el que Washington ha intensificado la estrategia de sanciones contra la isla, con el objetivo de incrementar la presión sobre las autoridades cubanas, a las que incluso se ha llegado a advertir con una posible intervención militar para forzar un relevo en el poder.
En este escenario, expertos independientes en Derechos Humanos de Naciones Unidas han censurado recientemente los paquetes de sanciones impulsados por Washington contra La Habana, afirmando que constituyen un intento de “alterar el orden constitucional de un Estado soberano” mediante “amenazas y coacción”.