El primer ministro rumano, Nicusor Dan, ha acusado este martes al Gobierno ruso de intensificar su guerra híbrida y las acciones hostiles contra las democracias del continente, tras los últimos episodios de sabotaje en el país, entre ellos el ocurrido en una empresa de armamento de la ciudad de Brasov.
Dan ha recalcado que estos "inaceptables" incidentes "representan una grave violación de la soberanía y la seguridad" nacionales y ha insistido en que "ninguna entidad extranjera tiene derecho de actuar así" en ningún Estado europeo.
"Durante años, Rusia ha utilizado un diverso de arsenal medios para debilitar las democracias europeas. Los intentos de influir en los procesos electorales, las campañas de desinformación, la guerra informativa, los ciberataques y los actos de sabotaje son todos parte de la guerra híbrida desplegada por Rusia", ha señalado el jefe del Gobierno.
El primer ministro ha destacado que, en las últimas semanas, Moscú ha incrementado la presión con varios incidentes en el mar Negro contra el tráfico marítimo civil. "Todo esto no son incidentes aislados, sin conexión entre sí, sino que forman parte de una campaña premeditada y coordinada", ha añadido.
Según Dan, el objetivo del Kremlin con este tipo de operaciones es sembrar división y confusión en las sociedades europeas, poniendo en duda el compromiso de los países con su propia seguridad y con la defensa colectiva.
El dirigente rumano ha indicado que "la guerra híbrida se libra desde hace años bajo diferentes formas" y que su intensificación exige de los Estados europeos una reacción proporcionada, reforzando la vigilancia y la prevención de amenazas.
En esta línea, ha asegurado que Rumanía actuará "con determinación" para impedir nuevas acciones de este tipo y dar con sus responsables, mientras mantiene una estrecha cooperación con sus aliados de la OTAN y la UE.
Sabotaje contra la industria de defensa rumana
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rumanía ha citado este martes al embajador ruso en Bucarest, Vladimir Lipayev, para expresarle la "enérgica" protesta del Ejecutivo por el presunto sabotaje perpetrado a mediados de septiembre contra instalaciones de la empresa de defensa Carfil, en Brasov.
"Las pruebas demuestran la responsabilidad de Rusia en este inaceptable ataque híbrido", ha declarado el ministro de Exteriores, Dan Neculaescu, quien también ha trasladado al representante ruso la queja por el incremento de los ataques en el mar Negro.
Las autoridades rumanas informaron de que el 14 de septiembre se originó un incendio en las instalaciones de esta compañía, dedicada a la fabricación de drones, presuntamente siguiendo indicaciones de los servicios de Inteligencia rusos.