Las autoridades de Senegal y Mauritania han comunicado en las últimas horas la interceptación de más de 750 migrantes que trataban de alcanzar Canarias por la ruta atlántica.
La Armada senegalesa ha señalado este domingo que el sábado localizó una embarcación con 210 personas a bordo, varias de ellas en estado de salud muy delicado. Además, otros 246 migrantes fueron auxiliados en las proximidades del litoral de Senegal.
Al mismo tiempo, la Guardia Costera de Mauritania ha indicado que el miércoles rescató a 315 personas que viajaban en una barca de madera salida de Gambia, en la que también se encontraban varios menores.
Senegal y Mauritania se han consolidado como puntos de salida habituales para quienes intentan llegar a las islas Canarias, afrontando una arriesgada travesía de unos 1.500 kilómetros desde la costa senegalesa.