Las encuestas falsas de Median Strategies parecían estudios electorales convencionales. Tenían una web cuidada, resultados plausibles y una explicación superficial sobre la metodología utilizada. Los datos terminaron circulando entre medios, agregadores y campañas políticas de Estados Unidos antes de que la organización admitiera que ningún sondeo se había realizado.
Detrás de la supuesta firma demoscópica estaba Rahil Prakash, un recién graduado universitario de 21 años. Prakash aseguró a The Guardian que creó por su cuenta la página mediante inteligencia artificial para comprobar si unos datos electorales inventados podían penetrar con facilidad en el circuito político y mediático, según relata el medio estadounidense The Hill.
La respuesta llegó en cuestión de días. Una alcaldesa difundió uno de los resultados, medios estadounidenses lo recogieron y las cifras alcanzaron espacios dedicados al seguimiento de las elecciones. La falsa encuestadora cerró después su web y retiró todos sus estudios.
Los sondeos falsos de Los Ángeles y Wisconsin
Median Strategies publicó una encuesta sobre las elecciones a la Alcaldía de Los Ángeles que situaba a la alcaldesa demócrata Karen Bass 12 puntos por delante de Nithya Raman, integrante progresista del Ayuntamiento.
Bass utilizó el resultado para defender públicamente que su campaña estaba ganando impulso. La alcaldesa terminó borrando el mensaje después de que se descubriese que el sondeo era falso.
Su equipo condenó cualquier intento de mala fe dirigido a influir en unas elecciones y reclamó que fuera investigado. La campaña de Raman acusó a su rival de promocionar datos falsos sin comprobar previamente la procedencia.
La falsa firma difundió otro estudio sobre las primarias demócratas para elegir candidato a gobernador de Wisconsin. El sondeo atribuía a la representante estatal Francesca Hong una ventaja de 20 puntos, pero Hong perdió posteriormente la votación.
El resultado inventado coincidía con la tendencia que mostraban algunos sondeos legítimos, aunque la información disponible durante las últimas semanas de la campaña era limitada. Esa apariencia de verosimilitud contribuyó a que las cifras no despertaran inmediatamente todas las sospechas.
Median también publicó un falso sondeo de Nevada que concedía cinco puntos de ventaja al gobernador Joe Lombardo ante las elecciones de noviembre, según The Guardian.
Una falsa encuestadora construida con inteligencia artificial
Prakash explicó que había creado Median Strategies como un proyecto individual y que utilizó inteligencia artificial para levantar su presencia digital.
La cuenta de la organización en X apenas tenía una veintena de seguidores, pero su web presentaba los sondeos con la apariencia visual de una firma profesional. Esa combinación bastó para que los resultados salieran del perfil de origen y fueran reproducidos por actores con audiencias mucho mayores.
El joven dijo haberse inspirado en los errores cometidos por varias encuestas durante las primarias demócratas al Senado por Michigan. Quería comprobar si unos estudios falsos podían entrar en el ecosistema informativo sin una verificación independiente.
"Quería ver si las encuestas falsas podían realmente penetrar en el ecosistema con tanta facilidad", explicó a The Guardian.
El creador de Median reconoció que no esperaba que la prensa política de California recogiera los resultados y pidió disculpas a las campañas afectadas.
La organización presentó posteriormente la operación como un "experimento social a corto plazo". La Asociación Estadounidense de Consultores Políticos rechazó esa justificación y calificó la publicación de datos inventados como un engaño dirigido contra votantes, medios y campañas.
La industria demoscópica teme otro golpe a su credibilidad
El episodio ha abierto una nueva crisis para una industria que ya afrontaba dudas por los errores registrados en distintos procesos electorales estadounidenses.
Expertos consultados por The Hill distinguen entre una encuesta con deficiencias metodológicas y la fabricación completa de resultados. En el primer caso existe un intento de medir la opinión pública, aunque el diseño, la selección de la muestra o la estimación final puedan fallar. Median Strategies afirmó haber realizado sondeos que nunca existieron.
Ben Leff, responsable de la firma de investigación Verasight, describió lo ocurrido como algo "muy impactante, pero, por desgracia, no sorprendente". El problema, advirtió, no era una metodología poco rigurosa, sino que todos los datos habían sido inventados.
El riesgo inmediato es que el caso refuerce la idea de que todas las encuestas carecen de valor. Los especialistas sostienen que la respuesta no debe ser ignorar los sondeos, sino exigir transparencia, desconfiar de resultados aislados y comprobar qué imagen ofrecen estudios elaborados por diferentes empresas.
La sospecha sobre los mercados de predicción
La expansión de los mercados de predicción añade un incentivo potencial. Estas plataformas permiten apostar dinero sobre quién ganará unas elecciones y sus precios pueden reaccionar ante una encuesta que altere las expectativas.
Expertos citados por medios estadounidenses han planteado que unos resultados falsos podrían utilizarse para modificar temporalmente esos mercados y obtener beneficios. No existe, sin embargo, una prueba de que esa fuera la finalidad de Median Strategies.
Prakash aseguró que no había realizado apuestas sobre las elecciones afectadas ni obtenido compensación económica. Según su versión, ninguna campaña, partido, medio u organización externa financió o dirigió el proyecto.
La influencia real de las encuestas sobre los votantes tampoco puede cuantificarse. Sí está acreditado que una campaña utilizó públicamente uno de los datos y que los resultados circularon como información legítima antes de ser retirados.
Cómo detectar una encuesta electoral sospechosa
Los especialistas recomiendan comprobar primero quién ha realizado el estudio y quién lo ha encargado. Una empresa desconocida, sin trabajos anteriores verificables ni profesionales identificados, exige una revisión mayor antes de publicar sus resultados.
La ficha técnica debe explicar el tamaño de la muestra, las fechas del trabajo de campo, el método utilizado para localizar a los entrevistados, el margen de error y la población representada. Una presentación que se limite a ofrecer porcentajes y unas pocas referencias genéricas constituye una señal de alerta.
También debe examinarse el cuestionario, la formulación de las preguntas y el porcentaje de personas que no respondieron. El resultado gana fiabilidad cuando encaja con una tendencia observada por diferentes firmas, pero esa coincidencia no demuestra por sí sola que la encuesta exista.
Median Strategies ofrecía una descripción general de su supuesta metodología, pero no aportaba información detallada suficiente. Varios agregadores relevantes rechazaron incorporar sus datos porque no pudieron verificar cómo se habían obtenido.
¿Qué dice la ley en España?
La publicación de encuestas electorales en España está regulada durante el periodo comprendido entre la convocatoria de unos comicios y la jornada de votación.
El artículo 69 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General obliga a identificar a quien realiza y a quien encarga el sondeo. La publicación debe incluir el sistema de muestreo, el tamaño de la muestra, el margen de error, el procedimiento de selección de los entrevistados y las fechas del trabajo de campo.
La ley exige también publicar el texto íntegro de las preguntas y el número de personas que no respondió a cada una. La Junta Electoral Central puede solicitar información técnica complementaria, comprobar los datos y exigir al medio que publique una rectificación en un plazo de tres días.