El presidente de Corea del Sur, Lee Jae Myung, ha lanzado este sábado una invitación oficial a Corea del Norte para arrancar conversaciones destinadas a poner fin de forma definitiva al conflicto entre ambos Estados y explorar fórmulas eficaces que permitan frenar el desarrollo nuclear norcoreano.
Durante su intervención por el aniversario del Día de la Liberación Nacional, que conmemora el fin del dominio colonial japonés sobre Corea, el dirigente surcoreano ha pedido a Pyongyang que abandone la dinámica de amenazas y se avenga a reemplazar el "inestable sistema de armisticio" por una estructura de paz permanente en la península.
"Dejemos de lado nuestras intenciones de amenazarnos entre sí y empecemos discusiones para terminar la guerra, que continúa desde hace mucho tiempo, como las partes directamente involucradas. En el proceso, podríamos discutir también las maneras efectivas de detener el avance de las capacidades nucleares del Norte", ha argumentado Lee, en declaraciones recogidas por la agencia surocoreana de noticias Yonhap.
La oferta del jefe del Estado surcoreano llega pese a la falta de respuesta del régimen de Kim Jong Un a los recientes intentos de acercamiento diplomático de Seúl desde el inicio de la actual administración.
Al mismo tiempo, el Gobierno surcoreano ha defendido la creación de un "sistema de seguridad estratificado" que ayude a contener las tensiones a nivel regional y respalde los esfuerzos de desnuclearización mundial. Lee ha subrayado que una península coreana en calma podría convertirse en un eje de estabilidad y de cooperación económica, y ha expresado su deseo de que las dos Coreas "se sienten cara a cara para la coexistencia pacífica y el crecimiento mutuo".
Relaciones con Japón y agenda interna
En cuanto al vínculo con Japón, Lee ha puesto en valor la recuperación de la "diplomacia itinerante" durante el último año, un formato que, según ha señalado, ha facilitado reforzar la colaboración bilateral en cadenas de suministro, energía y tecnologías punteras. En esta línea, ha llamado a seguir profundizando la coordinación con Tokio para hacer frente a retos compartidos.
Además, el presidente ha avanzado que su Gobierno llevará a cabo investigaciones para identificar y requisar los bienes acumulados por los colaboradores del antiguo dominio colonial japonés sobre la península, entre 1910 y 1945, con el objetivo de destinar esos recursos al apoyo de la juventud surcoreana. Paralelamente, ha reiterado su compromiso de consolidar a Corea del Sur como un polo industrial e innovador "irremplazable" en el escenario internacional.
"Corea del Sur debe convertirse en un país que el mundo necesite absolutamente y con el que todos los países quieran cooperar", ha concluido.