El Ministerio de Exteriores de Siria ha llamado a consultas este miércoles al embajador de Jordania en Damasco, Sufian Qudá, para trasladarle una queja formal por los bombardeos efectuados a comienzos de semana en el sur del país, ataques que han causado al menos nueve fallecidos entre la población civil, mientras que las autoridades jordanas sostienen que lograron abatir a más de 20 integrantes de Estado Islámico.
Según recogió la agencia oficial siria SANA, la diplomacia de Damasco se ha limitado a confirmar la convocatoria del representante jordano, que se produce un día después de que el Gobierno condenara en términos "más enérgicos" los ataques registrados el lunes sobre la provincia de Daraa.
En esa nota oficial, el Ejecutivo sirio subrayó que "esta acción constituyó una violación inaceptable del espacio aéreo sirio, llevada a cabo sin coordinación previa alguna, y provocó varias muertes y heridos", desmintiendo así la versión de las Fuerzas Armadas de Jordania, que habían afirmado que la operación —ejecutada como respuesta al atentado contra la iglesia de San Jorge, en el centro del país— se realizó "en coordinación" con Damasco.
Paralelamente, este miércoles responsables locales han acudido a presentar sus condolencias a las familias de los fallecidos en los municipios de Al Ashihab y Al Taf, situados en las provincias de Sueida y Daraa, según informó la cadena siria Al Ijbaria. En la comitiva han participado los ministros de Información y de Cultura, Jaled Zaarur y Yasín Salé, junto al presidente del Parlamento, Abdul Hamid al Awak, y varios diputados.
Por su parte, el Ejército jordano ha enmarcado los bombardeos dentro de una ofensiva denominada 'Disuasión Jordana' y "en represalia" por el ataque perpetrado el viernes anterior contra una iglesia en la localidad de Hamud, que dejó nueve muertos y alrededor de una treintena de heridos, un atentado por el que fueron arrestados tres hombres pertenecientes a la misma familia.