El ministro de Exteriores de Italia, Antonio Tajani, ha pedido al Ejecutivo español que dirija su atención hacia Marruecos y no hacia las decisiones de Roma, después de que el Gobierno italiano reiterase que solo contemplará levantar la suspensión del acuerdo Schengen cuando desaparezcan por completo los riesgos de una nueva entrada masiva irregular de personas en territorio español este sábado.
“No estamos librando ninguna batalla contra España; simplemente controlamos cuidadosamente las llegadas y ya hemos impedido el paso a personas que no tenían derecho a entrar en Italia. En lugar de preocuparse por nosotros, España debería preocuparse por Marruecos: ahí es donde se originan los problemas, no en nuestros controles, que sirven para impedir que inmigrantes ilegales y, peor aún, potenciales terroristas, lleguen a Europa”, ha indicado en una entrevista concedida al diario ‘Corriere della Sera’.
El jefe de la diplomacia italiana ha añadido que las autoridades italianas analizarán si las “alarmas” sobre una posible entrada de migrantes en Ceuta desde Marruecos este sábado “están bien fundadas” para decidir los siguientes pasos, insistiendo en que se actuará “sin dramatizar la situación”. Ha recordado además que el espacio Schengen permanece suspendido con Eslovenia desde hace más de dos años porque se considera otro punto delicado de acceso a Italia y al resto de Europa.
“Los servicios de Inteligencia españoles ya han alertado sobre el riesgo de una nueva oleada de llegadas a Ceuta, y con ello la amenaza concreta del terrorismo islamista. Y si para ellos es evidente, ¿por qué deberíamos subestimarlo nosotros?”, ha planteado Tajani, respaldando así el mantenimiento de los controles.
En relación con el anuncio de Alemania de que devolverá a Italia a los migrantes irregulares que crucen sus fronteras desde territorio italiano, Tajani ha señalado que esta cuestión se está abordando “a la espera de que se decidan en Europa las normas para la implementación del tratado”. Según ha dicho, el objetivo es encajar estas devoluciones en el marco común europeo.
“No hay conflicto entre nosotros; tenemos el mismo objetivo: sí a los flujos regulares, incluso a gran escala si es necesario, de trabajadores extranjeros. No a medidas como la de Sánchez sobre amnistías masivas, que incentivan la llegada de personas incluso desesperadas o con malas intenciones.
Esto se produce apenas días después de que el ministro del Interior italiano, Matteo Piantedosi, afirmara durante una comisión parlamentaria que lo “único” que mueve al Gobierno italiano es “la protección de la seguridad nacional”.
“Me gustaría reiterar que nuestra decisión de restablecer temporalmente los controles fronterizos, aéreos y marítimos en las fronteras interiores no es una medida dirigida contra España o cualquier otro socio. Está fuera de discusión cualquier acto de este estilo con respecto a España, país vinculado a nosotros por lazos históricos de amistad y hermandad”, dijo.
Piantedosi también argumentó que los controles van dirigidos “únicamente a los ciudadanos de terceros países procedentes de fuera de la UE”. “No afecta en modo alguno a los flujos turísticos; los primeros informes dan testimonio de que el impacto de la medida en los ciudadanos europeos ha sido nulo hasta ahora”, apuntó.