El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha reiterado este lunes que Irán tiene que “izar la bandera blanca” y “rendirse” ante la coyuntura que afronta por la guerra iniciada el pasado mes de febrero, al tiempo que ha lanzado una seria advertencia a Omán con la posibilidad de bombardear su territorio si interviene en la gestión del estrecho de Ormuz, en un momento en que Mascate mantiene conversaciones con Teherán sobre el tránsito por este paso estratégico.
Irán debe “izar la bandera blanca de la rendición”, ha señalado el mandatario estadounidense en una entrevista telefónica concedida a la cadena Fox News, donde también ha dejado claro que no tiene “prisa” ni contempla ningún “plazo” para cerrar un acuerdo con la República Islámica, en un contexto en el que las conversaciones diplomáticas están congeladas y la guerra en Irán se encuentra en un claro 'impasse'.
En este sentido, ha quitado peso a las elecciones legislativas de medio mandato previstas para noviembre, subrayando que “no tienen nada que ver” con la estrategia de Estados Unidos en la guerra en Irán, después de remarcar que los representantes iraníes en la mesa de negociación son “buenos jugadores de póker” pero “están muriendo”.
Respecto al futuro del estrecho de Ormuz y al rol de países como Omán, que en la actualidad dialoga con Irán sobre el paso por esta vía marítima, Trump ha formulado una amenaza militar explícita contra el país, que hasta ahora actuaba como mediador, para que no obstaculice los planes de Washington en la zona.
“Si Omán se interpone en nuestro camino, les vamos a bombardear hasta dejarlos hechos polvo”, ha advertido el inquilino de la Casa Blanca, remarcando que, por ahora, las Fuerzas Armadas estadounidenses no han desplegado todo su potencial en la región y únicamente han empleado una cantidad “insignificante” de armamento.
Estas palabras llegan justo cuando expira el periodo de 60 días que se otorgaron Estados Unidos e Irán para cerrar un acuerdo global que pusiera fin a la guerra en Oriente Próximo y que debía incluir también disposiciones para supervisar y contener el programa nuclear iraní.
Con todo, la tregua y el memorando de entendimiento que la sustentaba quedaron en nada pocas semanas después de su firma, a mediados de junio, cuando Washington reanudó los ataques militares contra Irán alegando que Teherán no estaba cumpliendo los compromisos pactados.