Un seísmo de magnitud 5,8 en la escala de Richter ha sacudido este lunes la isla de Flores, en el suroeste de Indonesia, sin que se haya activado ninguna alerta de tsunami. El temblor se produce pocos días después de que la misma zona fuera golpeada por un fuerte terremoto de magnitud 7,7 que causó al menos 53 fallecidos.
La Agencia de Meteorología, Climatología y Geofísica (BMKG) de Indonesia ha confirmado el movimiento telúrico, detallando que el epicentro se localizó en el mar, a unos 40 kilómetros al noreste de la regencia de Nagekeo, en la parte central de la isla de Flores.
De forma paralela, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés) ha registrado el mismo terremoto en un área muy próxima, aunque ha calculado la magnitud en 5,7 en la escala de Richter. Según sus datos, el hipocentro se situó a 48,9 kilómetros de profundidad y el epicentro a unos 65 kilómetros al noroeste de Ende, en la provincia de Nusa Tenggara Timur.
Este nuevo temblor se suma a la intensa actividad sísmica reciente en el país. Este sábado se detectó otro terremoto de magnitud 6,9 en la escala de Richter en Sumatra Septentrional, posterior al primer seísmo registrado en la isla de Flores, que tuvo lugar a 68 kilómetros de Ende.
Indonesia arrastra un largo historial de terremotos devastadores al encontrarse en pleno Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las zonas con mayor actividad sísmica y volcánica del mundo. Esta amplia franja de alta inestabilidad tectónica se prolonga desde Japón e Indonesia hasta California y la costa de Sudamérica.