El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha asumido este jueves la autoría de una nueva serie de ataques de largo alcance contra territorio ruso, que han impactado en un gran depósito de combustible en la región de Krasnodar y en dos refinerías de petróleo situadas en Ufa, a más de 1.500 kilómetros de la línea del frente.
En un mensaje difundido en sus redes sociales, el mandatario ha descrito estas acciones como “nuestras operaciones de largo alcance son respuestas coherentes y precisas a la estrategia de Rusia de alargar la guerra y atacar ciudades y comunidades ucranianas”.
El jefe del Estado ucraniano ha precisado que el depósito de crudo alcanzado se ubica en la localidad de Poltavska, aproximadamente a 300 kilómetros de la línea de combate. Además, ha indicado que en la mañana de este mismo jueves otro ataque de largo alcance ha golpeado dos refinerías en Ufa, identificadas como Bashneft-Ufaneftekhim y Bashneft-Novoil. “Eso está a 1.500 kilómetros de la línea del frente”, ha subrayado.
Zelenski ha calificado esta ofensiva en territorio ruso como el “plan de sanciones de largo alcance”, remarcando que este tipo de golpes debe empujar a Moscú a “pensar en una diplomacia auténtica”, ya que, según ha denunciado, hasta ahora no se ha producido una negociación seria. En este sentido, ha reclamado la puesta en marcha de un proceso de paz “en lugar de intentar, una vez más, engañar a los demás o ganar tiempo”. “Hay que poner fin a la guerra”, ha concluido.
Desde hace meses, Kiev viene defendiendo públicamente su campaña de ataques de largo alcance contra objetivos situados dentro de Rusia. Estas operaciones, ejecutadas con armamento de fabricación ucraniana, se enmarcan en su estrategia de devolver el conflicto al territorio ruso, iniciado por el presidente Vladimir Putin en febrero de 2022.