El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha señalado este martes que el alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, con quien arrastra enfrentamientos políticos desde hace años, interpreta las exigencias del Gobierno para reforzar la seguridad de las infraestructuras críticas de la capital como un intento de "sustituirle".
"En cuanto hablamos con algunos directivos sobre cómo fortalecer Kiev, el alcalde tiene la impresión de que alguien quiere sustituirle", ha indicado Zelenski, que ha insistido en que no mantiene animadversión personal hacia Klitschko ni pretende interferir en la vida política del Ayuntamiento de la capital.
"Tenemos un enemigo común, un invierno y un país. Y tenemos que hacer algo al respecto", ha declarado ante los medios, en un tono más moderado que en sus recientes reproches al regidor, al que acusó de no tomar suficientes medidas para preparar Kiev de cara al invierno.
No obstante, ha puesto como referencia positiva a las autoridades de Jarkov, a las que ha presentado como modelo de coordinación institucional. ""Es fantástico que cada ciudad cuente con un grupo de gestores capaces de resolver problemas y mantener el orden. Allí el gobernador y el alcalde trabajan juntos", ha comparado, según la agencia ucraniana RBC.
Hace unas dos semanas, las críticas de Zelenski coincidieron con la comparecencia de Klitschko ante el Parlamento ucraniano, donde tuvo que dar explicaciones por la presunta falta de eficacia en el refuerzo de la protección de las infraestructuras esenciales para afrontar el invierno.
En aquella intervención, Klitschko subrayó que la capital ucraniana no solo debe resistir los ataques de las Fuerzas Armadas rusas, sino también los "duros golpes" de Zelenski. "No menos terribles son los políticos dentro del país, que también, de hecho, la están destruyendo", afirmó en referencia a la situación de Kiev.
"¿Dónde está la defensa aérea para proteger la capital? ¿Dónde está la protección de las instalaciones de Ukrenergo (la estatal eléctrica)? ¿Dónde están los miles de millones que se asignaron para esto?", cuestionó Klitschko, responsabilizando al Ejecutivo de Zelenski de bloquear la llegada de fondos a las ciudades.
Una pugna agravada por la invasión rusa
La tensión entre Klitschko y Zelenski se originó antes de la ofensiva rusa, pero la gestión de la guerra ha acentuado la brecha. El alcalde gobierna la capital desde 2014 y se ha consolidado como figura propia, mientras que desde el poder central se han impulsado medidas para rebajar la concentración de poder en sus manos.
Klitschko ha acusado a Zelenski de aprovechar la ley marcial para concentrar aún más competencias y recortar la autonomía de las administraciones locales y de otras instituciones democráticas. En Kiev conviven la alcaldía elegida en las urnas y la administración militar de la Ciudad de Kiev, designada directamente por el presidente.
A diferencia de las regiones situadas cerca de los frentes, donde las administraciones militares han asumido el control, en las zonas del interior las autoridades electas comparten el poder con las estructuras impuestas por el Gobierno central, una dualidad que alimenta choques y desacuerdos sobre múltiples cuestiones de gestión.