El presidente de Vox, Santiago Abascal, ha dejado claro que no acudiría al eventual funeral de Estado por el siniestro ferroviario de Urda, en el que han perdido la vida al menos 69 personas. Para justificar su ausencia, ha argumentado que "lo último" que desean los allegados de las víctimas es "políticos alrededor" y "gente que va a sacarse una foto". Aun así, ha matizado que representantes institucionales de Vox sí podrían estar presentes.
"Lo convoca Sánchez. Me intento poner en la piel de esas familias y, francamente, lo último que quieren es ver políticos alrededor. Lo que quieren es poder despedir a sus familiares sin espectáculos y sin gente que va a sacarse una foto", ha señalado en una entrevista en 'El programa de AR', recogida por Europa Press.
Pese a su decisión personal, ha apuntado que previsiblemente acudirán cargos públicos de Vox, ya que, al desempeñar funciones institucionales, "tienen que ir a todo tipo de eventos públicos que se convoquen". No obstante, ha reiterado que debe prevalecer el respeto a los afectados y "no utilizarlas políticamente".
En esta línea, ha tildado de "insulto" y "utilización" que el Ejecutivo, al que considera "responsable" del "crimen" de Adamuz (Córdoba) y de Urda, sea el encargado de organizar la ceremonia. A su juicio, aunque se plantee como un acto de "Estado", podría calificarse como "funeral de Gobierno".
“Estamos ante un crimen político”
Por otro lado, el líder de Vox ha defendido que el operador de Atocha que autorizó la continuación de la marcha del AVE es "el que menos responsabilidad tiene" y ha aludido a "un problema de decisiones de naturaleza ideológica" que, según ha dicho, se esclarecerá cuando "los jueces determinen exactamente la verdad y las responsabilidades".
En este contexto, Abascal ha indicado que no se puede hablar de accidente "cuando se ha colocado a señoritas" en ADIF o Renfe, en referencia a la contratación de Jésica Rodríguez, expareja del exministro José Luis Ábalos, o "cuando ha habido mordidas en las contratas que tenían que arrar las vías".
Por este motivo, el presidente de Vox sostiene que el alcance entre los dos trenes en Urda no constituye "un accidente", del mismo modo que, a su juicio, tampoco lo fue el descarrilamiento de Adamuz, sino "un crimen político" y "negligencia" con "responsables que están en el Gobierno".