Aliança Catalana ha decidido apartar a Arnau Liesa como candidato a la alcaldía de Figueres, en la provincia de Girona, de cara a las próximas elecciones municipales.
La formación le ha retirado la confianza política y ha iniciado un expediente disciplinario con el objetivo de expulsarlo del partido. La decisión deja sin efecto su papel como cabeza visible del proyecto municipal de Aliança Catalana en una de las ciudades clave del norte de Cataluña.
El partido ya trabaja en la configuración de una nueva candidatura para concurrir a los comicios locales, en un intento de cerrar cuanto antes la crisis interna y evitar que el relevo afecte a su implantación territorial.
Expediente disciplinario y expulsión en marcha
La retirada de confianza no se limita a una sustitución electoral. Aliança Catalana ha activado también la vía orgánica contra Liesa mediante la apertura de un expediente disciplinario. Ese procedimiento puede terminar con su expulsión definitiva de la formación.
El mensaje interno es claro: la dirección del partido no quiere mantener a Liesa ni como candidato ni como militante, y busca marcar distancia pública con él antes del inicio formal del calendario municipal.
Una nueva candidatura para Figueres
Tras apartar a Liesa, Aliança Catalana ya prepara una nueva lista para Figueres. El objetivo de la formación es reconstruir su candidatura local y presentar una alternativa que mantenga la marca del partido en la ciudad. Figueres es un municipio políticamente relevante en Girona y cualquier crisis de liderazgo puede afectar a la capacidad de implantación de una formación que intenta consolidarse fuera de sus principales bastiones.
La sustitución del candidato obliga ahora al partido a rehacer equilibrios internos, buscar un nuevo perfil municipal y reorganizar su estrategia electoral en la ciudad.
La decisión tiene también una lectura orgánica. Aliança Catalana busca proyectar disciplina interna y control sobre sus candidaturas municipales. Al retirar la confianza a Liesa y abrir un expediente para expulsarlo, la dirección transmite que no tolerará perfiles que considere incompatibles con su línea política o con la estructura del partido.
El caso llega en un momento en el que la formación intenta ampliar su presencia institucional y preparar el salto municipal con candidaturas propias en distintos puntos de Cataluña.
Figueres, una plaza clave en Girona
Figueres será una de las plazas a seguir en las próximas municipales. La ciudad tiene peso político, simbólico y territorial en el Alt Empordà, y forma parte de un espacio donde Aliança Catalana aspira a crecer. Por eso, la crisis con Arnau Liesa no es un episodio menor: afecta a una candidatura que el partido necesita cerrar con rapidez si quiere llegar a la campaña con una estructura reconocible.
La formación tiene ahora dos retos inmediatos: resolver el expediente abierto contra Liesa y presentar una nueva candidatura capaz de evitar que la ruptura interna se convierta en desgaste electoral.
Aliança Catalana intenta cerrar la crisis
Con esta decisión, Aliança Catalana busca cortar de raíz la situación y recomponer su proyecto en Figueres.
El partido aparta a su candidato, le abre la puerta de salida y activa la búsqueda de un nuevo liderazgo local. La prioridad es que la crisis no contamine el calendario municipal ni debilite la imagen de una formación que pretende seguir creciendo en Cataluña.
La salida de Arnau Liesa deja, por tanto, una candidatura en reconstrucción y una señal clara de la dirección: Figueres seguirá estando en los planes electorales de Aliança Catalana, pero ya no con él al frente.