El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se desplazará este miércoles a Urda (Toledo), escenario del grave accidente ferroviario que ha causado al menos 64 fallecidos, acompañado por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.
Según señalan fuentes de Moncloa, Sánchez acudirá al municipio para reconocer sobre el terreno la labor de los equipos de emergencia que continúan trabajando y para trasladar personalmente su apoyo a los afectados y a sus familias. Subrayan que, en estos momentos, la prioridad absoluta es la atención a las víctimas y asegurar la máxima coordinación entre todas las administraciones implicadas.
Desde el Ministerio del Interior apuntan que Marlaska se encuentra ya de camino hacia el punto del siniestro para unirse al jefe del Ejecutivo y al resto de representantes institucionales presentes en la zona.
De acuerdo con las previsiones de Moncloa, Sánchez tiene previsto llegar al puesto de mando avanzado a partir de las 15,00 horas, donde mantendrá un encuentro con los equipos de emergencia desplegados. Tras esta reunión, ofrecerá una declaración institucional ante los medios, en la que estará acompañado por el titular de Interior y por el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page.
En la mañana de este miércoles, el presidente se mostró “consternado” por el accidente y aseguró que se mantenía en comunicación permanente con el ministro de Transportes, Óscar Puente, y con García-Page para seguir la evolución de la situación.
A lo largo del día, Sánchez también ha mantenido una conversación con el Rey Felipe VI, a quien ha trasladado los primeros datos disponibles sobre el siniestro, originado por la colisión de dos trenes de alta velocidad, uno de Renfe y otro de la operadora Iryo.
Desde el Ministerio de Transportes que dirige Puente, explican que el impacto se produjo después de que el centro de control de Adif en Atocha autorizase la reanudación de la circulación normal de los trenes, “en contra de lo establecido en la normativa ferroviaria”.