La secretaria de Estado de Comercio, Amparo López Senovilla, defendió este miércoles que el material de doble uso remitido a Irán en 2024, entre el que se incluyen detonadores y explosivos, no fue utilizado en la represión de las protestas registradas en el país.
De acuerdo con el “Informe de exportación de material de defensa, de otro material y de productos y tecnologías de doble uso” de 2024, España exportó a Irán detonadores, explosivos tipo A, B y E, reactivos de laboratorio y “'software' de control” por un importe total de 1.331.289 euros. En ese mismo ejercicio se rechazaron tres licencias relativas a juegos de juntas, empaquetadoras para válvulas, válvulas de bola y grabadores térmicos.
En cuanto a los datos del primer semestre de 2025, el documento refleja que se enviaron a este país de Oriente Próximo productos por valor de 200.000 euros, sin detallar la naturaleza concreta del material de doble uso exportado. En ese periodo no se registraron denegaciones de licencias.
La Junta Interministerial Reguladora del Comercio Exterior de Material de Defensa y de Doble Uso (JIMDDU), órgano responsable en esta materia, bloquea las autorizaciones cuando una operación pueda vulnerar la normativa internacional, incluidas sanciones, embargos o medidas restrictivas, o existan indicios razonables de que los bienes puedan emplearse en acciones que alteren la paz, la estabilidad o la seguridad mundial o regional, agraven conflictos o tensiones, o se destinen a fines de represión contrarios al respeto y la dignidad inherente al ser humano.
Durante su intervención en la Comisión de Defensa del Congreso, el diputado del PP Ricardo Tarno señaló que las exportaciones autorizadas de material de doble uso a Irán desde 2019 han supuesto para España unos seis millones de euros, y preguntó a López Senovilla si “puede garantizar” que dichos equipos no se han empleado contra la población iraní ni contra terceros países.
Irán vivió una intensa ola de manifestaciones a finales de diciembre de 2025 a raíz de la crisis económica, que derivó en demandas para poner fin al régimen de Alí Jamenei. La respuesta de las autoridades dejó más de 3.000 manifestantes muertos, según las cifras admitidas por el propio Gobierno iraní.
Controles y análisis de las exportaciones
López Senovilla subrayó que en 2023, 2024 y 2025 España no dio luz verde a operaciones de exportación de material estrictamente de defensa con destino a Irán, y recalcó que el material de doble uso está sometido a “un riguroso análisis” dentro de la JIMDDU.
“Caso por caso, de conformidad con la normativa y garantizando que su uso sea la industria civil”, explicó la secretaria de Estado, remarcando que las ventas autorizadas a Teherán “cumplen con la normativa internacional y española”.
En este sentido, destacó que determinados países constituyen “más sensibilidad” y requieren “análisis particularizados” sobre la solicitud, el uso y el usuario final. Toda esa información se contrasta con otros datos disponibles para la JIMDDU y con bases de datos de denegaciones de otros Estados miembros de la Unión Europea.
“Somos terriblemente garantistas y tenemos un marco legal muy robusto, que es el que garantiza todo el control de las licencias de exportación y doble uso”, concluyó la secretaria de Estado.