La que fuera presidenta de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF) y ex secretaria general de Transporte Terrestre, Rocío Báguena Rodríguez, ha explicado ante la Comisión de Investigación del Senado que el ministro Óscar Puente no le ofreció ninguna razón sobre su reciente destitución, ha negado cualquier implicación en el accidente de Adamuz y ha reivindicado la solidez del sistema ferroviario español.
Durante su comparecencia, ha detallado que Adif prevé destinar 8.000 millones de euros a tareas de conservación entre 2026 y 2030, al tiempo que ha subrayado que en el sistema catalán de Rodalies existe un “déficit importante de conservación”.
En relación con el siniestro de Adamuz (Córdoba), en el que murieron 46 personas, ha señalado que “evidentemente algo tuvo que fallar para que se produjese ese accidente”, pero ha insistido en que ese fallo no se originó en la AESF “porque no intervino” en ese ámbito y que el organismo no podía haber hecho nada más para impedirlo.
Ha defendido su gestión al frente de la agencia al afirmar: “Yo creo que he realizado las funciones que tenía que hacer conforme están establecidas en el Estatuto de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria”. Ha indicado que, como secretaria general de Transporte Terrestre, sus responsabilidades eran principalmente estratégicas, ligadas a la planificación ferroviaria y a la elaboración normativa, y que, como presidenta de la AESF, carecía de “ninguna competencia ejecutiva” sobre las decisiones internas del organismo.
Ha recalcado que no intervino en expedientes, inspecciones ni auditorías, que no tuvo acceso al acta de soldadura ni la manipuló —en respuesta a las acusaciones del senador del PP, José Ramón Díez de Revenga— y que no recibió avisos previos ni trasladó información sobre los accidentes de Adamuz y Gelida (Barcelona).
En este punto, ha rechazado que la supervisión de la AESF fuera insuficiente, recordando que se llevaron a cabo 900 actuaciones de supervisión en 2025 y unas 5.500 en la última década, y ha remarcado el papel que corresponde a Adif en el sistema.
Ha precisado que “no se puede trasladar la responsabilidad del administrador de la infraestructura sobre la vigilancia interna de todos sus procesos y de todas sus actividades a la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria. Cada uno aquí tiene su responsabilidad”. Según ha explicado, la misión de la AESF es supervisar, “pero la inspección y el control primero lo tiene el que es el responsable de la explotación segura del sistema ferroviario, que es el administrador. Los administradores de infraestructuras y las empresas ferroviarias, así como el control de riesgos que estén asociados, también es responsabilidad de ellos y cada uno, lógicamente, en la parte que le corresponda”.
Ha aclarado igualmente que la AESF no actúa “postaccidente”, sino que se ocupa de “cuestiones previas de seguridad”. Sí ha reconocido que se reunió “algunas veces” con el actual ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, en los días posteriores al accidente de Adamuz y antes de sus intervenciones públicas.
Báguena fue apartada del cargo el 1 de septiembre de 2026, tras un año y cuatro meses al frente de la AESF, sin recibir “ninguna explicación” por parte del ministro. Sobre su destitución, ha recordado: “Yo soy funcionaria de Ingeniería de Caminos desde hace más de 25 años y del Cuerpo de Ingenieros de Caminos del Estado y he visto ya muchos nombramientos y muchos ceses. Un día confían en ti, otro día deciden, por el motivo que sea, prescindir de tus servicios y ya está, pues no me lo tomo de otra manera”.
8.000 millones para conservación ferroviaria en 2026-2030
La que fue número tres del Ministerio de Transportes hasta hace pocas semanas ha indicado que Adif ha dedicado en torno a 5.000 millones de euros al mantenimiento de la red entre 2021 y 2026. A continuación, ha explicado que los nuevos convenios de Adif y Adif Alta Velocidad para el periodo 2026-2030, en cuyo “impulso” ha participado y que, según ha dicho, están “muy cerquita de aprobarse”, incrementan esa cifra hasta unos 8.000 millones de euros para conservación.
Ha añadido que “por parte del Ministerio yo creo que no ha habido cortapisas a las necesidades de financiación que estaba solicitando Adif, por lo cual entiendo que Adif considera que esas cantidades a destinar a mantenimiento son suficientes”.
Rodalies, el accidente de Gelida y la seguridad del sistema
En cuanto a Rodalies, el servicio de cercanías de Cataluña, ha sostenido que “históricamente ha tenido un déficit importante de conservación”, algo que, según ha dicho, ya habían admitido el propio Ministerio, el secretario de Estado y el titular de la cartera.
Ha recordado que “ahora mismo está en marcha el plan de Rodalies, de los que ya se han ejecutado 3.000 millones de euros y que este año se aumentó la cuantía de inversión de este plan hasta los 8.000 millones de euros”, y ha añadido que “la situación en Rodalies algo ha mejorado y queda mucho todavía por mejorar”, ya que “hay un porcentaje importante de los accidentes graves” que se registran en este sistema de transporte.
Respecto al accidente de Gelida, en el que falleció una persona, ha transmitido la información facilitada por la Dirección General de Carretera, según la cual el origen del colapso del muro se debe a un proceso de “corrosión” desarrollado de forma “lenta y progresiva”, en el que las lluvias actuaron como factor “desencadenante” y que se materializó de manera “brusca”.
En la comisión, ha reiterado que el sistema ferroviario español es “seguro” y ha valorado como “positivo” que la nueva Autoridad Administrativa Independiente para la Investigación Técnica de Accidentes e Incidentes ferroviarios, marítimos y de aviación civil integre todos los modos de transporte, ya que, “aunque cada uno tiene sus especificidades, siempre hay cuestiones transversales”.
En el tramo final de la sesión, el representante del Grupo Popular le ha preguntado si deseaba “pedir perdón a las víctimas” de Adamuz y Gelida. Báguena ha contestado: “Yo lo que quiero decirle a las víctimas es que entiendo profundamente el pesar que tienen y que, por supuesto, tienen todo el derecho a que se haga una investigación profunda sobre las causas del accidente --investigación que servirá para prevenir accidentes en el futuro-- y, por supuesto, tienen todo el derecho a que se depuren todas las responsabilidades que correspondan”.