Los servicios españoles investigan la lista filtrada de 70.000 miembros de la seguridad marroquí

La filtración de Jabaroot expone datos sensibles de la Policía y la inteligencia marroquí, incluyendo información bancaria

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El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, fue recibido por el Rey de Marruecos, Mohamed VI, en su primer viaje oficial de esta legislatura a Marruecos, a 21 de febrero de 2024, en Rabat (Marruecos). Foto: Europa Press.
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Los servicios españoles investigan desde el lunes la filtración de datos de unos 70.000 miembros de los aparatos de seguridad de Marruecos y consideran "verídicos" los documentos en esta primera fase de análisis, según publica en exclusiva El Confidencial. La información afecta a personal de la Dirección General de Seguridad Nacional (DGSN), la Policía marroquí, y de la Dirección General de Vigilancia del Territorio (DGST), responsable de la inteligencia interior.

La documentación, difundida por el grupo de hackers Jabaroot a través de un canal público de Telegram, contiene nombres, números de identificación, fechas de reclutamiento y, en algunos casos, rangos y datos bancarios. Su publicación permite ahora a los servicios españoles cruzar esas identidades con la información de la que ya disponen y comprobar si alguna de ellas aparece vinculada a operaciones, contactos o investigaciones anteriores.

No todos los nombres corresponden a agentes de inteligencia. La lista incluye a miles de miembros de la DGSN, por lo que solo una parte pertenecería a la DGST. Son precisamente esas identidades las que tienen mayor interés para los servicios españoles, especialmente si alguno de esos funcionarios ha mantenido contactos profesionales u operativos con España.

España trata de identificar a los miembros de la inteligencia marroquí

La investigación se encuentra todavía en una fase inicial. Los servicios españoles trabajan primero en la autenticación de los documentos y en la identificación de las personas que aparecen en ellos, un proceso que se complica cuando se trata de agentes que pueden haber utilizado nombres diferentes en sus relaciones con servicios extranjeros.

"Nos sirve para saber principalmente si puede haber algún agente infiltrado en nuestros servicios como fuente, traductor o, en un muy, muy hipotético caso, como compañero [agente]", explica a El Confidencial una fuente de una agencia de seguridad española.

El cruce de los nombres con fotografías y otros datos permitiría comprobar si alguno de ellos ya era conocido en España bajo otra identidad o había participado en operaciones en las que intervinieron servicios españoles.

La filtración también puede servir para revisar relaciones mantenidas hasta ahora con determinadas fuentes o colaboradores. Si una de las identidades publicadas hubiera sido utilizada por Marruecos en operaciones de inteligencia o contrainformación, su exposición obligaría a reconsiderar esos contactos.

Entradas en España, hoteles o alquileres de vehículos

Una vez identificadas las personas de interés, las fuerzas de seguridad españolas pueden comprobar si existen antecedentes de sus movimientos por España o si sus nombres figuran en actuaciones policiales anteriores.

El Confidencial apunta a que los agentes identificados podrían ser objeto de señalamientos que permitan conocer sus entradas y salidas del país. Sus identidades también podrían cruzarse con los registros a disposición de las fuerzas de seguridad, como los relacionados con establecimientos hoteleros o alquileres de vehículos.

Cualquier investigación que exigiera medidas sujetas a autorización judicial tendría que contar previamente con los indicios y requisitos legales necesarios.

El alcance de la filtración dependerá, por tanto, de cuántas de las identidades puedan verificarse y de cuántas tengan conexiones de interés para España.

El problema para Marruecos va más allá de los nombres

La publicación de miles de identidades abre además una incógnita dentro de los propios servicios marroquíes: cómo consiguió Jabaroot acceder a esa información.

Los documentos podrían proceder de una intrusión en los sistemas informáticos o de una filtración desde dentro. El Confidencial señala que las fuentes consultadas consideran que la base de datos está ligeramente desactualizada, aunque eso no elimina el riesgo que supone la exposición de sus integrantes.

Si el origen fue un ataque informático, Rabat tendrá que determinar qué sistemas quedaron comprometidos y si los autores pudieron acceder a más documentación que todavía no se ha hecho pública. Una filtración interna plantearía un problema diferente, al implicar que alguien con acceso a información sensible pudo extraerla y entregarla al grupo.

La incógnita alcanza también al material que no se ha publicado. La difusión de esta base de datos no permite conocer si Jabaroot obtuvo otros archivos ni si alguna información pudo haber llegado a terceros antes de aparecer públicamente en Telegram.

Jabaroot vincula la filtración con la crisis de Ceuta

El grupo difundió los documentos el lunes y presentó la operación como una represalia contra Marruecos por las entradas masivas registradas en Ceuta a finales de julio.

Jabaroot sostiene que entre los nombres figuran agentes que habrían trabajado en Europa y los acusa de participar en operaciones de espionaje, instalación de dispositivos de escucha y sobornos. Estas afirmaciones proceden del propio grupo y no han sido acreditadas de manera independiente.

La aparición de una persona en los documentos tampoco permite determinar por sí sola qué funciones desempeñó ni si participó en operaciones fuera de Marruecos. Esa es una de las cuestiones que tendrán que aclarar los servicios que analizan ahora la documentación.

Abdellatif Hammouchi, responsable de los servicios de seguridad e inteligencia interior de Marruecos. Foto: Europa Press.

El Confidencial identifica a una decena de agentes

El propio periódico ha cruzado los archivos con información disponible públicamente y asegura haber identificado de manera independiente al menos a una decena de agentes incluidos en las listas.

Entre ellos figuran, según El Confidencial, responsables de áreas sensibles de la DGST, como el director de recursos humanos, el director adjunto de contraespionaje o el jefe de la Célula de Investigación.

Algunas identificaciones han podido realizarse también a partir del testimonio de personas que tuvieron contacto directo con miembros de los servicios marroquíes. El periodista Omar Radi, encarcelado en Marruecos en 2019 y puesto en libertad tras recibir un indulto en 2024, ha señalado entre los nombres filtrados a agentes de la Policía Judicial que participaron en sus interrogatorios.

La posibilidad de asociar nombres con fotografías, destinos y funciones permite reconstruir parte de una estructura que habitualmente permanece fuera del escrutinio público.

Marruecos ya había sufrido otras filtraciones

Los servicios marroquíes se habían enfrentado durante los últimos años a otros episodios de exposición de información sensible, aunque no con el volumen de datos conocido esta semana.

En septiembre de 2025, Mohamed VI destituyó al general Mostafa Rabil, entonces responsable de la Dirección General de Seguridad de los Sistemas de Información, después de una sucesión de filtraciones y ataques contra organismos del país.

Existe también un precedente de mayor alcance. En 2014 aparecieron en internet cientos de documentos y correos relacionados con la diplomacia y la inteligencia exterior marroquíes.

La diferencia en esta ocasión está en el contenido de los archivos: la documentación permite poner nombre a miles de integrantes de los cuerpos de seguridad y, entre ellos, a miembros de la inteligencia interior.

Silencio en los principales medios marroquíes

La filtración llevaba casi 48 horas circulando cuando El Confidencial publicó su investigación sin que los principales diarios y televisiones de Marruecos hubieran informado sobre ella.

Algunos medios marroquíes han comenzado después a cuestionar su alcance. Médias24 sostiene que una parte importante de los nombres corresponde a miembros de la Policía y plantea que Jabaroot podría haber agrupado información procedente de bases de datos comprometidas anteriormente.

Mientras se determina el origen exacto de los archivos, los servicios españoles continúan analizando su contenido para identificar qué nombres pertenecen realmente a la inteligencia marroquí y cuáles pueden tener interés para España.