El medio marroquí Le360, considerado uno de los digitales más próximos al palacio de Mohamed VI, ha utilizado la crisis migratoria de Ceuta para reabrir la reclamación de soberanía de Marruecos sobre las dos ciudades españolas del norte de África. (((Consulte aquí el directo de la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta)))
En un artículo publicado el 30 de julio, coincidiendo con la entrada masiva de decenas de miles de personas desde Marruecos, el periódico califica Ceuta y Melilla como ciudades "ocupadas", describe su pertenencia a España como una "anomalía" y presenta su incorporación al reino alauí como una salida inevitable.
El texto no constituye una declaración oficial del Gobierno marroquí ni puede atribuirse directamente a Mohamed VI. Sin embargo, su contenido tiene especial relevancia por la cercanía editorial de Le360 al poder real y porque aparece cuando Rabat asegura que colabora con España para restablecer el control fronterizo y facilitar las repatriaciones.
La provocación consiste precisamente en utilizar una crisis humanitaria y de seguridad, en la que han muerto decenas de personas, para defender que España debe renunciar a la soberanía sobre Ceuta y Melilla.
🇲🇦🇪🇸 | El medio marroquí afín a Mohamed VI, Le360, vincula directamente la invasión migratoria con la reclamación de soberanía marroquí sobre Ceuta:
— ʜᴇʀQʟᴇs (@herqles_es) July 31, 2026
«La cuestión ya no es si estos enclaves se reintegrarán en Marruecos, sino cuánto tiempo llevará y cuántas tragedias más habrá… pic.twitter.com/2YTU2WpCCS
De la crisis migratoria a la reclamación territorial
El artículo, firmado por Tarik Qattab, lleva por título Las razones del caos migratorio en Fnideq-Sebta y por qué el estatus de las ciudades ocupadas se convierte en una urgencia. Desde su presentación, vincula la avalancha con la reivindicación territorial marroquí.
Le360 atribuye inicialmente la entrada masiva a los mensajes difundidos por las redes de tráfico de personas después de la sentencia del Tribunal Supremo español sobre las devoluciones en caliente. Según el medio, la resolución fue interpretada como una garantía de que quienes alcanzaran Ceuta a nado no serían devueltos inmediatamente.
El diario respalda en ese punto el relato defendido por los gobiernos de España y Marruecos: las mafias habrían manipulado la sentencia y alimentado falsas expectativas de permanencia o regularización. También elogia la cooperación entre Rabat y Madrid y asegura que ambos países acordaron la repatriación de quienes entraron irregularmente.
Pero el artículo abandona después el análisis migratorio y convierte lo sucedido en un argumento contra la soberanía española. Le360 sostiene que la crisis ha puesto de manifiesto el carácter supuestamente insostenible del actual estatus de Ceuta y Melilla.
El medio afirma que ambas ciudades constituyen vestigios de otra época y que su posición geográfica, sus vínculos económicos con Marruecos y la composición de su población terminarán imponiéndose sobre su pertenencia a España.
La conclusión no deja lugar a interpretaciones. Le360 presenta la incorporación de las dos ciudades a Marruecos como una cuestión de tiempo y se pregunta cuántos "dramas humanos" deberán producirse antes de que eso suceda. El artículo permanece publicado en la edición española del medio.
Un periódico cercano al palacio real
Le360 no es el órgano oficial de la monarquía marroquí, pero tampoco ocupa una posición neutral o distante respecto al poder. Su línea editorial es abiertamente monárquica, nacionalista y favorable a las principales posiciones defendidas por el palacio real en asuntos como el Sáhara Occidental, Ceuta y Melilla o las relaciones con Argelia, Francia y España.
El medio fue fundado en 2013 y pertenece a Edit Holding. Una de las figuras relacionadas con la propiedad y el desarrollo del proyecto es Aziz Daki, considerado próximo a Mounir Majidi, secretario particular de Mohamed VI y una de las personas con mayor influencia en el entorno económico y mediático de la Casa Real.
Le Monde describió en 2016 a Le360 como un medio próximo a Majidi y al palacio. La información fue recogida por el periódico marroquí independiente Le Desk, que atribuyó al digital la práctica de lanzar "ataques preventivos" contra investigaciones periodísticas que podían afectar a los intereses del Majzén, el entramado de poder político, económico y palaciego que rodea a la monarquía. Le Desk recogió entonces el análisis de Le Monde.
Otros medios franceses y organizaciones dedicadas a la libertad de prensa han señalado igualmente su alineamiento con el poder marroquí. Human Rights Watch ha denunciado durante años la existencia en Marruecos de medios próximos a las autoridades utilizados para atacar o desacreditar a periodistas, activistas y críticos de la monarquía.
Por ello, definir Le360 como un periódico "del gusto" de Mohamed VI resulta periodísticamente comprensible, aunque la expresión más precisa sería señalar que se trata de un medio próximo al palacio real, alineado con la monarquía y conectado empresarialmente con personas del entorno del soberano.
Una posición que Marruecos no formula oficialmente
Rabat sostiene oficialmente que Ceuta y Melilla forman parte de Marruecos, pero suele administrar esa reclamación con cautela para no deteriorar completamente sus relaciones con España. La cooperación migratoria, comercial, policial y antiterrorista obliga a ambos países a mantener canales permanentes de entendimiento.
En plena crisis, la Embajada de Marruecos ha negado que sus autoridades facilitaran la avalancha y ha responsabilizado a las organizaciones criminales. El Gobierno de Sánchez, por su parte, ha agradecido públicamente la colaboración marroquí y ha evitado cuestionar el papel de Rabat durante las horas en las que decenas de miles de personas consiguieron alcanzar la frontera.
El artículo de Le360 introduce una contradicción incómoda en ese relato de cooperación. Mientras las autoridades marroquíes se presentan como aliadas de España para recuperar la normalidad, un medio próximo al palacio utiliza la misma avalancha para argumentar que la presencia española en Ceuta y Melilla debe terminar.
No existe constancia de que el Gobierno marroquí haya encargado o respaldado expresamente el artículo. Tampoco puede presentarse su contenido como una amenaza oficial de Mohamed VI. Pero la proximidad de Le360 al aparato de poder concede un peso político añadido a un texto que difícilmente puede considerarse una reflexión periodística aislada.
Ceuta, española antes de la existencia del Marruecos contemporáneo
La tesis de Le360 omite además elementos históricos y jurídicos fundamentales. Ceuta es española desde 1580 y quedó incorporada formalmente a la Corona española en el siglo XVII, después de haber estado bajo soberanía portuguesa. Melilla pertenece a España desde 1497.
Ambas ciudades forman parte del ordenamiento constitucional español, eligen representantes en las Cortes Generales y cuentan con instituciones de autogobierno. Su población tiene nacionalidad española y participa en los procesos electorales nacionales y europeos.
Marruecos no alcanzó su independencia como Estado contemporáneo hasta 1956. España sostiene que Ceuta y Melilla nunca formaron parte del territorio sometido al Protectorado ni pueden ser consideradas colonias pendientes de descolonización. Naciones Unidas tampoco las incluye en su listado de territorios no autónomos.
Presentar su devolución como una consecuencia inevitable de la geografía o de la demografía supone ignorar la voluntad de sus habitantes y la continuidad histórica de la soberanía española.
La publicación de Le360 adquiere así un carácter especialmente provocador. No se limita a reiterar la reclamación tradicional de Marruecos, sino que convierte una avalancha migratoria, el desbordamiento de los servicios públicos y la muerte de personas en instrumentos argumentales para cuestionar la integridad territorial española.