Los miles de millones con los que Europa ha tejido su alianza con Marruecos

La relación entre Bruselas y Rabat va mucho más allá del comercio: la UE ha movilizado miles de millones de euros en cooperación financiera, infraestructuras, transición energética, protección social y gestión migratoria, consolidando a Marruecos como uno de sus principales socios estratégicos en el vecindario sur

6 minutos

Conversación entre Raffaele Fitto, vicepresidente ejecutivo de la Comisión Europea para la Cohesión y las Reformas, a la izquierda, y Dubravka Šuica, comisaria europea para el Mediterráneo

Conversación entre Raffaele Fitto, vicepresidente ejecutivo de la Comisión Europea para la Cohesión y las Reformas, a la izquierda, y Dubravka Šuica, comisaria europea para el Mediterráneo

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La crisis migratoria desencadenada en Ceuta ha vuelto a situar bajo el foco la compleja y estratégica relación entre la Unión Europea y Marruecos. Mientras Bruselas estudia ahora cómo responder a una situación de emergencia sin precedentes, las cifras permiten dimensionar hasta qué punto la estabilidad de Marruecos se ha convertido en una prioridad económica, financiera, energética, comercial y migratoria para la Unión Europea.

La relación entre ambas partes ha escalado en los últimos años hasta alcanzar un plano prácticamente multidimensional. Bruselas se ha consolidado como el principal socio comercial de Rabat, con intercambios de mercancías que superaron los 50.000 millones de euros en 2023. El mercado europeo absorbe más del 60% de las exportaciones marroquíes, al tiempo que la Unión Europea se mantiene como el mayor inversor extranjero en el país, representando más de la mitad del stock total de inversión extranjera directa, según los datos que maneja la Comisión Europea.

Pero la dimensión económica es solo una parte de la ecuación. La cooperación financiera europea con Rabat se extiende desde la protección social y la transición energética hasta las infraestructuras ferroviarias, el desarrollo económico y, de manera especialmente sensible tras lo ocurrido en Ceuta, la gestión de la migración y el control de las fronteras. En conjunto, el entramado de instrumentos europeos dibuja una relación en la que Marruecos no es únicamente un vecino del flanco sur, sino un socio estratégico para la seguridad, la estabilidad y los intereses económicos de la Unión Europea.

Una arquitectura financiera de largo alcance

El principal instrumento con el que cuenta Bruselas para articular la cooperación internacional con Marruecos es el programa Europa Global. En los últimos cuatro años, la asignación bilateral indicativa ha ascendido a casi 100 millones de euros en subvenciones, canalizadas mayoritariamente mediante mecanismos de apoyo presupuestario directo. Este instrumento se complementa, además, con programas temáticos destinados a la sociedad civil y a las autoridades locales, así como con iniciativas orientadas al "fomento de los derechos humanos, la democracia y la gobernanza", según apuntan fuentes comunitarias.

La lógica de estos fondos responde a una estrategia más amplia de la Unión Europea hacia su vecindario meridional. Bruselas no limita su actuación a la financiación de proyectos concretos, sino que trata de impulsar reformas estructurales y acompañar la modernización de las instituciones y de la economía marroquí.

En paralelo, el Plan Económico y de Inversión para el Vecindario Meridional, presentado por Bruselas en 2021, fue diseñado con el objetivo de estimular el desarrollo humano, la prosperidad económica y la integración comercial en la región. En el caso de Marruecos, esta estrategia se ha traducido en 29 proyectos activos, con un compromiso de más de 1.000 millones de euros en ayudas, combinaciones de financiación y garantías. El objetivo final es movilizar una inversión total de alrededor de 5.000 millones de euros, multiplicando así el efecto de la aportación directa del presupuesto comunitario.

La estrategia europea, por tanto, no se limita a transferir fondos a Rabat: busca utilizar el dinero público comunitario como palanca para movilizar capital público y privado a una escala mucho mayor.

De la protección social al ferrocarril

Uno de los proyectos insignia de esta cooperación es el denominado KARAMA, centrado en la protección social y la inclusión financiera. La iniciativa cuenta con una subvención de cerca de 200 millones de euros para facilitar el acceso equitativo de la población a la cobertura sanitaria universal, las asignaciones familiares, el seguro de desempleo y las pensiones.

El programa también persigue mejorar el acceso a la financiación y favorecer el crecimiento del sector privado, dos elementos considerados esenciales por las instituciones europeas para impulsar la transformación económica del país y reducir sus vulnerabilidades estructurales. La transición energética constituye otro de los grandes ejes de la inversión europea. La Unión Europea ha destinado medio centenar de millones de euros a facilitar el paso hacia una economía baja en carbono, promover marcos regulatorios medioambientales, favorecer la integración del mercado energético con Europa e impulsar el desarrollo de fuentes alternativas y renovables.

La presidenta del Banco Europeo de Inversiones (BEI), Nadia Calviño Alberto Ortega - Europa Press
La presidenta del Banco Europeo de Inversiones (BEI), Nadia Calviño Alberto Ortega - Europa Press -

La apuesta no es menor. Marruecos ocupa una posición estratégica para las ambiciones europeas de diversificación energética y para el desarrollo de nuevas cadenas de valor vinculadas a la descarbonización. La cooperación energética combina, de este modo, objetivos climáticos, industriales y geopolíticos.

La inversión europea también alcanza a las grandes infraestructuras. El programa de rehabilitación del sector ferroviario cuenta con un coste total estimado de más de 600 millones de euros. De esta cantidad, la Unión Europea aporta una subvención de 15 millones de euros, mientras que el Banco Europeo de Inversiones participa mediante un préstamo de 250 millones de euros. El objetivo es renovar vías, modernizar los sistemas de señalización y telecomunicaciones y desplegar medidas de protección frente a inundaciones. Se trata de inversiones que trascienden la dimensión estrictamente económica y se integran en una estrategia de modernización y resiliencia de las infraestructuras críticas del país.

La migración, un pilar central de la relación

Si hay un ámbito especialmente relevante tras la crisis de Ceuta es el de la cooperación migratoria. Los primeros pasos de la colaboración entre la Unión Europea y Marruecos en esta materia se remontan a 2004, aunque la relación se intensificó a partir de 2013, con la firma del Acuerdo de Asociación de Movilidad. Desde entonces, la gestión de los flujos migratorios ha adquirido un peso creciente en la arquitectura financiera y política de la relación bilateral. Entre 2014 y 2022, la Unión Europea destinó más de 2.000 millones de euros a la cooperación bilateral global con Marruecos, incluyendo los programas relacionados con la migración.

A esta cifra se suma la financiación movilizada a través del Fondo Fiduciario de Emergencia de la UE para África, que comprometió entre 2015 y 2021 alrededor de 200 millones de euros destinados a la gestión de fronteras, la lucha contra el tráfico de personas, la protección de los migrantes, el retorno voluntario asistido y el impulso de la migración laboral.

Posteriormente, en 2022, Bruselas destinó otros 150 millones de euros durante cuatro años mediante un programa de apoyo presupuestario diseñado para reforzar el diálogo migratorio y la cooperación con las autoridades marroquíes. La estrategia combina así diferentes instrumentos: financiación directa, apoyo institucional, asistencia técnica y cooperación operativa. El objetivo europeo es actuar antes de que los flujos alcancen territorio comunitario, reforzando las capacidades de gestión y control en los países de origen y tránsito.

De forma paralela, durante el periodo 2021-2023, se destinaron alrededor de 193 millones de euros adicionales a Marruecos mediante la partida regional de migración. Estos recursos se orientaron, entre otros ámbitos, al control fronterizo, los retornos voluntarios y el refuerzo de la gobernanza migratoria. En 2023, Bruselas dio además un paso más al presentar un Plan de Acción para las Rutas del Mediterráneo Occidental y del Atlántico. El documento contempla una cooperación estrecha con Marruecos para reforzar sus capacidades en la prevención de salidas irregulares, combatir las redes de tráfico de migrantes y fomentar la colaboración con Frontex.

La comisaria europea para el Mediterráneo, Dubravka Suica (ARCHIVO) MELANIE WENGER
La comisaria europea para el Mediterráneo, Dubravka Suica (ARCHIVO) MELANIE WENGER -

La crisis de Ceuta, sin embargo, ha puesto de manifiesto los límites y la fragilidad de esta arquitectura. Pese a los miles de millones movilizados durante años y a la creciente cooperación en materia de fronteras, la Unión Europea sigue dependiendo en gran medida de la estabilidad y de la colaboración política de Rabat para contener una de sus principales rutas migratorias.

Ese es el trasfondo que ahora emerge con fuerza. Las cifras muestran que la relación entre Bruselas y Marruecos va mucho más allá de la ayuda al desarrollo o de un simple acuerdo de vecindad. Europa ha invertido durante años en la economía, las infraestructuras, la transición verde, la protección social y las capacidades migratorias del país norteafricano.

Tras la crisis de Ceuta, esa inversión adquiere una nueva dimensión política: la Unión Europea comprueba hasta qué punto su estrategia en la frontera sur depende de una asociación con Marruecos en la que se cruzan comercio, seguridad, migración, energía y estabilidad regional. Y ahora, ante una emergencia que ha vuelto a sacudir la frontera española, Bruselas se enfrenta al reto de responder a la crisis sin perder de vista una realidad que sus propios presupuestos reflejan desde hace años: Marruecos es uno de los socios estratégicos más importantes de la Unión Europea en su vecindario meridional.

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¿En qué fase de tramitación se encuentra actualmente el Plan Económico y de Inversión para el Vecindario Meridional en la Unión Europea?

Con la información disponible en las fuentes consultadas en esta búsqueda no aparece una referencia institucional clara y actualizada que indique, de forma explícita, en qué “fase de tramitación” se encuentra hoy el Plan Económico y de Inversión para el Vecindario Meridional de la UE. No se ha localizado, dentro de los resultados accesibles, ni la Comunicación concreta de la Comisión donde se adopta el plan ni conclusiones recientes del Consejo que actualicen formalmente su estado.

Esto obliga a matizar algo importante sobre la naturaleza del instrumento que preguntas. El Plan Económico y de Inversión para el Vecindario Meridional no es, en sentido estricto, una ley o un reglamento que siga el procedimiento legislativo ordinario de la Unión (propuesta, trílogos, adopción, publicación, etc.), sino un marco estratégico y financiero diseñado por la Comisión y respaldado políticamente por el Consejo y el Parlamento. Por tanto, hablar de “fase de tramitación” en el mismo sentido que para una directiva o un reglamento puede inducir a confusión.

En la práctica, este tipo de planes de inversión de la Política Europea de Vecindad siguen un ciclo distinto:

  • Diseño y propuesta: la Comisión elabora una Comunicación y uno o varios documentos de trabajo en los que define los objetivos, el volumen indicativo de inversiones y los instrumentos financieros implicados (préstamos del BEI, garantías, subvenciones, blending, etc.).
  • Respaldo político: el Consejo (a menudo reunido en formato Asuntos Exteriores o Europeo) acoge el plan, suele “tomar nota” o apoyarlo en sus conclusiones, y el Parlamento Europeo debate y, en su caso, emite resoluciones políticas. No es un acto legislativo que deba ser ratificado artículo por artículo.
  • Implementación: la Comisión, el Servicio Europeo de Acción Exterior y las instituciones financieras asociadas canalizan los instrumentos previstos (ventanillas de inversión, garantías, programas regionales) país por país y proyecto por proyecto. Lo relevante ya no es la “tramitación” del plan como tal, sino la firma y ejecución de operaciones concretas.
  • Seguimiento y revisión: periódicamente se publican informes de estado de aplicación o evaluaciones intermedias, y el plan puede ajustarse (reorientar prioridades, ampliar recursos, prorrogar plazos) sin que ello signifique abrir de nuevo un procedimiento legislativo completo.

A partir de la traza de investigación que ves en los resultados, sí se observa un contexto general: la UE mantiene y refuerza diversos planes económicos y de inversión en su vecindad (por ejemplo en Balcanes Occidentales, flanco oriental o Mediterráneo), que se materializan en paquetes sucesivos de proyectos e instrumentos financieros. Sin embargo, ninguna de las piezas de Demócrata ni de las notas de la Comisión que se han recuperado entra en el detalle técnico de este Plan concreto para la vecindad meridional, ni especifica si se ha adoptado una revisión formal o un nuevo marco que lo sustituya.

En consecuencia, con las fuentes accesibles en esta búsqueda solo puede afirmarse con rigor que:

  • El Plan Económico y de Inversión para el Vecindario Meridional es un instrumento estratégico de la política de vecindad sur, no una ley con “tramitación parlamentaria” al uso.
  • La categoría “fase de tramitación” (como si fuera una directiva o un reglamento) no se aplica literalmente a este tipo de marcos: tras su adopción política pasa a una fase prolongada de ejecución y ajustes.
  • No se ha localizado, en los materiales consultados, un documento que anuncie el cierre, sustitución o suspensión del plan, ni una conclusión del Consejo que marque expresamente un cambio de fase.

Si necesitas una confirmación estrictamente institucional (por ejemplo, saber si la Comisión declara que el Plan sigue “en ejecución”, si ha sido objeto de una revisión intermedia o si se prepara un marco sucesor), la vía más fiable sería:

  • Revisar directamente la Comunicación original y las fichas actualizadas en la web de EU Neighbourhood & Enlargement (Servicio Europeo de Acción Exterior / Comisión).
  • Consultar las conclusiones del Consejo sobre la Política Europea de Vecindad y la Vecindad Sur de los últimos años, donde suelen recogerse las referencias más recientes a estos planes.

Con la evidencia disponible, por tanto, no es posible asignar con seguridad una “fase” concreta al Plan (por ejemplo, “solo propuesta”, “ya adoptado pero no ejecutado” o “en revisión formal”), más allá de explicar que se trata de un marco estratégico que, una vez aprobado, entra en una lógica de ejecución y seguimiento más que de tramitación legislativa clásica.

¿Cuáles son las competencias y funciones de la Comisaria Europea responsable de asuntos migratorios?

La persona comisaria europea responsable de asuntos migratorios forma parte del Colegio de Comisarios y, en la práctica, dirige la política de la UE en materia de migración, asilo y, normalmente, seguridad interior, a través de la Dirección General de Migración y Asuntos de Interior (DG HOME). Sus competencias derivan principalmente de los Tratados de la UE (especialmente el TFUE, Título V) y de las orientaciones políticas del presidente o presidenta de la Comisión.

En términos generales, sus funciones se agrupan en tres grandes bloques: iniciativa legislativa y de políticas, supervisión de la aplicación del Derecho de la UE y representación política de la Comisión Europea ante otros actores (Estados miembros, Parlamento Europeo, terceros países y organizaciones internacionales).

1. Iniciativa legislativa y diseño de políticas

Una función central del comisario o comisaria de migración es proponer nuevas leyes y reformas del marco existente. Esto incluye:

  • Propuestas legislativas en asilo y refugio: reforma del Sistema Europeo Común de Asilo, del Reglamento de Dublín (o sus sucesores), normas sobre procedimientos de asilo, condiciones de acogida, reconocimiento del estatuto de refugiado, etc.
  • Política de migración legal: directivas sobre residencia de larga duración, reagrupación familiar, trabajadores altamente cualificados (como la Tarjeta Azul), estudiantes e investigadores, y vías legales complementarias (patrocinios comunitarios, reasentamiento, corredores humanitarios, etc.).
  • Gestión de fronteras exteriores: impulso normativo para reforzar la Guardia Europea de Fronteras y Costas (Frontex), sistemas de información (Eurodac, SIS, VIS, EES, ETIAS), y normas sobre vigilancia, controles fronterizos y retorno.
  • Política de retorno e irregularidad: propuestas sobre identificación, detención y retorno de nacionales de terceros países en situación irregular, garantizando al mismo tiempo el respeto de los derechos fundamentales y las salvaguardas procesales.
  • Integración e inclusión: Comunicación y planes de acción sobre integración de nacionales de terceros países (acceso a empleo, educación, vivienda, lucha contra la discriminación), coordinando programas y fondos para apoyar a los Estados miembros y a los entes locales.

Además de leyes, la comisaria prepara estrategias, comunicaciones y planes de acción (por ejemplo, nuevos pactos en materia de migración y asilo, hojas de ruta para la cooperación con países de origen y tránsito, etc.), que orientan la actuación conjunta de la UE y los Estados miembros.

2. Ejecución, supervisión y coordinación

Otra dimensión clave es asegurar que las normas ya aprobadas se aplican correctamente:

  • Garantizar el cumplimiento del Derecho de la UE: supervisar cómo los Estados miembros transponen y aplican las directivas y reglamentos de migración y asilo, iniciar procedimientos de infracción cuando es necesario y dialogar con los gobiernos para corregir incumplimientos.
  • Gestión y orientación de agencias de la UE: la comisaria fija prioridades políticas y supervisa la actuación de agencias como Frontex, la Agencia de Asilo de la UE o Europol cuando se cruzan cuestiones migratorias y de tráfico de personas, velando por que actúen dentro de su mandato y respetando los derechos fundamentales.
  • Coordinación entre Estados miembros: impulsa mecanismos de solidaridad (por ejemplo, reubicación de solicitantes de asilo, apoyo a Estados bajo presión), comparte buenas prácticas e intenta armonizar enfoques en expedientes sensibles como los desembarcos en el Mediterráneo o las crisis en fronteras exteriores.
  • Gestión de fondos europeos: aunque la ejecución técnica recae en la DG correspondiente, la comisaria orienta el uso de instrumentos financieros como el Fondo de Asilo, Migración e Integración (FAMI) o partes del Fondo de Gestión de Fronteras, determinando prioridades (acogida, integración, refuerzo de capacidades, etc.).
3. Representación exterior y diálogo político

La comisaria también desempeña un papel muy relevante en la vertiente externa de la política migratoria:

  • Negociación con terceros países: participa en acuerdos sobre readmisión, visados, movilidad, así como en marcos de cooperación más amplios que vinculan migración con desarrollo, inversiones o cooperación policial.
  • Relación con organizaciones internacionales: mantiene el diálogo con ACNUR, OIM, Consejo de Europa y otros actores multilaterales en materia de protección internacional, gestión de flujos y lucha contra el tráfico de migrantes.
  • Interlocución con el Parlamento Europeo y los gobiernos nacionales: defiende las propuestas de la Comisión ante el Parlamento y el Consejo, negocia compromisos, comparece regularmente ante comisiones parlamentarias y participa en reuniones ministeriales de Interior o Migración.
  • Comunicación pública: explica y defiende la política de la UE en migración ante la opinión pública, medios de comunicación y sociedad civil, intentando equilibrar seguridad, control de fronteras y respeto de los derechos humanos.

En conjunto, la comisaria de asuntos migratorios es la responsable política de articular la respuesta europea a uno de los ámbitos más sensibles y complejos de la integración europea, donde confluyen competencias compartidas, fuertes tensiones políticas internas y exigencias internacionales de protección de personas refugiadas y migrantes.

¿Cuáles fueron los resultados de las últimas elecciones legislativas en Marruecos y qué partidos componen actualmente su Parlamento?

Las últimas elecciones legislativas celebradas en Marruecos (2021) supusieron un giro importante en el panorama político del país, marcado sobre todo por la derrota del Partido Justicia y Desarrollo (PJD) y el retorno al primer plano de los llamados partidos “tradicionales”. Sin embargo, en las fuentes que he podido consultar no aparece el reparto oficial y detallado de escaños por partido, por lo que no es posible ofrecer una tabla numérica exacta y verificada de resultados.

Resultados de las últimas elecciones legislativas

Según el análisis de la Fundación Alternativas, las elecciones legislativas que abrieron el ciclo político actual en Marruecos estuvieron marcadas por dos rasgos:

  • Derrota del PJD: tras aproximadamente una década en el poder, el Partido Justicia y Desarrollo, de corte islamista, sufrió una caída muy severa en representación parlamentaria. El documento citado habla de una “derrota del PJD”, que pone fin al ciclo en el que este partido había sido la principal fuerza gubernamental.
  • Vuelta de los partidos tradicionales: el mismo análisis destaca el “regreso de los partidos tradicionales” como uno de los elementos centrales del nuevo ciclo político. Se refiere a las formaciones históricas del sistema marroquí, de orientación monárquica y generalmente más próximas a las élites económicas y administrativas.

El resultado global puede resumirse así, con la cautela de no disponer de los datos numéricos exactos:

  • Los partidos considerados tradicionales y cercanos al palacio real reforzaron de forma clara su presencia en la Cámara de Representantes.
  • El PJD pasó de ser la principal fuerza de gobierno a ocupar una posición mucho más residual, perdiendo gran parte de sus escaños.
  • El mapa resultante consolidó la centralidad de la monarquía en el sistema político y favoreció una dinámica más controlada desde el entorno del rey, en un contexto que varios analistas describen como de “giro autoritario” y cierre de espacios de contestación.

Partidos que componen actualmente el Parlamento marroquí

El Parlamento marroquí, y en concreto la Cámara de Representantes, está integrado por una pluralidad de partidos que reflejan la lógica de multipartidismo controlado propia del régimen. A partir de las fuentes consultadas, pueden identificarse como actores relevantes los siguientes:

  • Partido Justicia y Desarrollo (PJD): aunque gravemente debilitado en las últimas elecciones, sigue siendo una referencia política importante por haber protagonizado la etapa anterior de gobierno. Es un partido islamista moderado que, en el nuevo ciclo, queda relegado a una posición muy secundaria.
  • Istiqlal: partido nacionalista histórico, fuertemente implantado en el sistema político marroquí y cercano a la monarquía en las grandes orientaciones estratégicas. En la actualidad su líder, Nizar Baraka, es una figura central tanto en la escena interna como en la proyección exterior del país, tal y como recogen análisis recientes sobre las relaciones con España y el Sáhara Occidental.
  • Partido Autenticidad y Modernidad (PAM): formación que se presenta como modernizadora y que en la práctica se sitúa también en el eje de apoyo al régimen. Una de las noticias reciente sobre la dimisión de un diputado del PAM en pleno ciclo de protestas ilustra su peso en el Gobierno y en la Cámara de Representantes.
  • Otros partidos tradicionales y de centro: aunque en las fuentes revisadas no se detalla su número de escaños, el análisis de la Fundación Alternativas y otros textos sobre la política marroquí apuntan a un Parlamento fragmentado, donde diversas formaciones de centro y centro‑derecha, de carácter monárquico, contribuyen a una mayoría cómoda para el bloque alineado con el palacio.

Conviene subrayar que, debido a las limitaciones de la información disponible en las fuentes consultadas, no es posible reconstruir con fiabilidad la distribución exacta de escaños por partido ni una lista cerrada y verificable de todas las formaciones presentes en la Cámara de Representantes. Lo que sí puede afirmarse con base en esos documentos es que:

  • El Parlamento actual surge de las elecciones de 2021, que inauguran un “nuevo ciclo político” caracterizado por la estabilidad del régimen y la consolidación de la Corona como centro real del poder.
  • La oposición parlamentaria se encuentra fragmentada y debilitada, sin un bloque capaz de articular una alternativa efectiva al eje formado por los partidos tradicionales próximos a la monarquía.

Si necesitas un desglose numérico exhaustivo (escaños exactos por partido y composición completa, incluida la segunda cámara), lo más prudente es acudir directamente a las fuentes oficiales marroquíes (Ministerio del Interior y página institucional del Parlamento) o a bases de datos electorales internacionales especializadas, que publican tablas detalladas legislatura por legislatura.

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¿En qué año se firmó el Acuerdo de Asociación de Movilidad entre la Unión Europea y Marruecos?

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