El Ejecutivo ha manifestado su "preocupación" por la "creciente frecuencia con que se producen filtraciones de información en el seno de causas judiciales en curso", después de que este miércoles vieran la luz los chats privados entre el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y su secretaria, Gertrudis Alcázar.
Fuentes gubernamentales subrayan sobre los mensajes intervenidos por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), en el marco de la investigación al expresidente por el 'caso Plus Ultra', que "se trata de información que no guarda relación con el objeto de las investigaciones y que vulnera la privacidad y los derechos de las personas afectadas".
Desde Moncloa remarcan que la intimidad y la privacidad de los ciudadanos son "derechos fundamentales" que "no son negociables" y recuerdan la "obligación" de salvaguardar su "núcleo esencial".
"Este respeto a los derechos fundamentales debería ser también considerado prioritario por las partes representadas en un procedimiento judicial", reiteran las mismas fuentes al hilo de estas filtraciones.
Ante esta situación, el Gobierno afirma que continuará trabajando para "garantizar y defender el ejercicio efectivo de los derechos fundamentales de todas las personas".
