El expresidente de la Generalitat y actual líder de Junts, Carles Puigdemont, ha afirmado que, cuando pueda regresar a Cataluña, su objetivo será “sumergirse” de lleno en el territorio para respirarlo, palparlo y escuchar a sus habitantes, con la intención de comprobar personalmente qué ha cambiado en estos años.
En una entrevista concedida al diario británico 'The Sunday Times' y difundida por Europa Press este domingo, ha subrayado que ya han transcurrido 9 años desde que abandonó Cataluña y que, aunque realiza un “esfuerzo permanente” por seguir conectado a lo que ocurre en el país, es consciente de que ya no es la misma realidad que dejó atrás.
El exmandatario ha insistido en que no se arrepiente de ninguna de las decisiones que tomó y ha defendido que el 1-O quedará marcado en los libros de historia: “Derrotamos a España democráticamente”, ha sostenido.
Ha explicado además que “no sabía cuánto tiempo estaría en el exilio, pero estaba dispuesto a pasar toda mi vida. Y si tengo que pasar así toda mi vida, estoy dispuesto”, dejando claro que asumió desde el inicio un horizonte indefinido lejos de Cataluña.
Reflexión sobre Ceuta y la política migratoria
Al ser preguntado por la situación migratoria en Ceuta, Puigdemont considera que España vive una fuerte fractura política y social. Se ha cuestionado “¿Qué sentido tiene para un país de la Unión Europea tener dos colonias o dos ciudades en Marruecos? Si lo miras desde una perspectiva marroquí, por supuesto que esto es una herida”, ha señalado, en referencia a Ceuta y Melilla.
En esta línea, ha sostenido que el Estado no impulsará un referéndum de autodeterminación en Ceuta porque “tienen miedo” de que Cataluña reclame lo mismo. No obstante, admite que la población de Ceuta mantiene, según él, un sentimiento muy ligado a la identidad española.
Visión sobre las causas judiciales y el Gobierno
En cuanto a las distintas causas judiciales que salpican al Gobierno, Puigdemont ha asegurado que “por supuesto que hay casos de corrupción”, pero sostiene que el foco de estas investigaciones no estaría en regenerar el sistema, sino en atacar al partido que ocupa el poder.
Ha advertido de que “el sistema permanecerá corrupto” y ha denunciado lo que considera abusos evidentes en procedimientos como el que afecta a la mujer del presidente del Gobierno, Begoña Gómez.
Sobre el papel del jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, en el ámbito internacional, especialmente en relación con su apoyo a Palestina, afirma que actúa movido por intereses de política interna y que, si pudiera obtener réditos implicándose con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, lo haría: “No es honesto. Lo hace por marketing electoral”.