Con el techo de gasto ya validado en el Parlamento de Galicia, el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, tiene claros los pilares sobre los que quiere levantar los próximos presupuestos autonómicos: pretende “seguir con el plan de choque de la dependencia”, impulsar la Atención Primaria e ir “muy a fondo” en la política de vivienda. De hecho, a la espera de confirmar que se “pueda”, adelanta que le gustaría incorporar alguna rebaja fiscal adicional ligada a este ámbito.
Así lo explica en una entrevista con Europa Press en la que, al ser cuestionado por posibles nuevas medidas para las cuentas gallegas de 2027, responde que ya le parece “bastante medida estrella” mantener el foco en la vivienda, con “estímulos” dirigidos a promotores y cooperativas para que levanten nuevos inmuebles.
En el terreno de la fiscalidad, además de asegurar que no se “suprimirá” ninguna de las bonificaciones ya vigentes, ha avanzado que, si fuera “posible”, le gustaría seguir ampliando los beneficios fiscales con algún incentivo adicional centrado en el sector residencial. El objetivo, subraya, es “ayudar a la gente con menos impuestos para que pueda comprar vivienda”.
Al mismo tiempo, quiere seguir reforzando los servicios sociales, con especial atención a la dependencia. Recuerda que, en el último debate autonómico de política general, se comprometió a que el ‘Bono Coidado no Fogar’, que concede 5.000 euros anuales a personas dependientes atendidas en su casa, se ampliará a 10.000 beneficiarios más en lo que queda de legislatura, hasta alcanzar los 50.000.
Como tercer gran eje, cita el plan de reforma de la Atención Primaria, del que ya se han avanzado algunas propuestas que el Sergas ha puesto sobre la mesa, entre ellas el incremento de plazas de enfermería o la incorporación de nuevas categorías profesionales, como los podólogos, en los centros de salud.
Las nuevas actuaciones se darán a conocer cuando corresponda “por respeto a la negociación”, pero Rueda admite que está “muy esperanzado” con este plan, del que destaca que absorberá “más recursos” públicos y supondrá “un esfuerzo económico” notable para la comunidad. “Pero no solo eso, también es un esfuerzo de organización, de cambio de la cultura asistencial”, añade.
Reforma local y objetivos electorales
Con “muy pocas esperanzas” de que prospere un acuerdo estatal sobre la financiación autonómica, al ser preguntado por la financiación local y la futura ley de administración local que prepara la Xunta en vísperas de un año electoral, Rueda confirma que, igual que la nueva ley de incendios, “la idea” es remitir este texto al Parlamento para su debate y aprobación en el nuevo periodo de sesiones que arranca en septiembre.
Considera “bueno” que, como “última solución”, la norma mantenga la posibilidad de que la Xunta pueda forzar la fusión de concellos si alguno “se vuelve absolutamente ingestionable”, aunque insiste en que la prioridad de su Gobierno es favorecer únicamente las uniones “voluntarias”. En materia de financiación municipal, destaca que la ley incorpora novedades “importantes” y “garantiza un mínimo siempre en el Fondo de Cooperación Local”.
De cara a las elecciones municipales de 2027, también marca objetivos internos: aspira a gobernar en las cuatro diputaciones provinciales —actualmente el PPdeG controla las de Ourense y Pontevedra—. Sin cerrar “nada” —cuestionado por Vigo—, admite que “va a ser muy difícil” obtener la alcaldía en las siete grandes ciudades. “Pero, desde luego, alguna más de las que tenemos sí”, apunta, fijando su meta en “mejorar el número de concejales, en todas”.
Bajas laborales y salud en el trabajo
Con el plan contra el absentismo laboral que prepara la Xunta aún pendiente de presentación, Rueda insiste en que existe “fraude” en algunas bajas médicas. “¿Qué son la inmensa mayoría? No, para nada. Al contrario. Son una parte del problema, ni siquiera son la causa principal. Y hay otros que hemos reconocido como la lentitud en solicitar pruebas a trabajadores que entran en una baja”, señala.
En cualquier caso, recalca que ya se ha intervenido en áreas donde se detectó “un número muy significativo de bajas por encima de la media de otras zonas”. “Y lo que puedo decir es que en las zonas donde se daba una disfunción, después de las actuaciones llegó a haber hasta un 40% de altas. Dejo ahí ese dato”, subraya.
También reclama implicación al tejido empresarial, al que, una vez “aceptado” que hay “un problema”, insta a “implicarse en la solución”. A su juicio, las compañías “no pueden pretender” que “solo las administraciones solucionen” estas situaciones porque “entonces no funcionará”. “Tienen que preocuparse de la salud laboral de sus trabajadores”, advierte.
“Y salud no es solo física, también la salud mental. Y claro que pueden hacer cosas. Solo la Xunta no lo va a solucionar”, añade, antes de remarcar que su Ejecutivo tampoco puede “ponerse de perfil” y sostener que “solo es un problema de las empresas”.
Proyecto de Altri, inversiones y defensa
En el ámbito económico, Rueda se detiene en el proyecto de la pastera lusa Altri en Palas de Rei, del que “pensaba” y sigue pensando que era “un buen proyecto” para una comarca de Lugo que, a su juicio, se habría “beneficiado preservando el medio ambiente”. Atribuye al Gobierno central haberlo hecho “imposible” al “dejarlo sin acceso a ningún tipo de ayuda europea” y “sin conexión eléctrica”.
“Dejó una zona de la provincia de Lugo sin conexión eléctrica. Espero que no tengamos que arrepentirnos si viene alguna otra instalación que necesita potencia en esa zona”, advierte el presidente gallego, que se muestra muy satisfecho con los planes de SAIC en Galicia, aunque prudente sobre un posible efecto llamada para nuevas inversiones chinas.
“No sé cómo funcionan estas cosas en China, pero el boca a boca, si lo hacemos bien, desde luego no va a ser negativo”, se limita a apuntar, antes de referirse a otros sectores como el de defensa, donde esta misma semana Indra confirmaba que pondrá en marcha una nueva planta de producción de vehículos militares en As Pontes (A Coruña).
AP-9 y horizonte Xacobeo
En otro orden de cuestiones, tras defender estos días que la obligación de la Xunta es sentarse a negociar la transferencia de la AP-9, al ser preguntado por si cree que su líder de partido, Alberto Núñez Feijóo, facilitará el traspaso “financiado” que él reclama en caso de llegar a La Moncloa, Rueda da por hecho que así será.
Como argumento, recuerda que la transferencia “ya era una reivindicación” cuando Feijóo presidía la Xunta, por lo que “no tendría ninguna explicación” que “dejase de apoyarla”. Con el telón de fondo de la declaración de ilegalidad por parte de la Comisión Europea de la prórroga de la concesión aprobada por el Gobierno de José María Aznar, reitera su rechazo a la ley pactada por PSOE, BNG y Sumar: “No garantiza un traspaso financiado”.
De cara al próximo Año Santo, sobre una posible visita a Galicia del papa León XIV, asegura que sus “sensaciones” son “buenas”. “Pero hasta que no lo vea definitivamente confirmado”, prefiere mantenerse “conservador”, una actitud que considera “una buena postura” en asuntos vinculados a la Iglesia y a la necesidad de “hacer las cosas bien”.
En cuanto a la programación musical, también apela a la cautela, aunque estima que “en el Xacobeo tiene que haber un par de actuaciones que se recuerden muchísimo tiempo”. Apuesta, en todo caso, por descentralizar los eventos y, más que batir un récord de peregrinos, aspira a que haya presencia continuada “a lo largo de todo el año”. La meta, concluye, es que “todo el mundo mire” a una Galicia “de moda” en 2027.