El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha arremetido contra los graves incidentes registrados el pasado sábado en Barcelona, que ha definido como “puro vandalismo”, y ha subrayado que el Ejecutivo mantiene “cero tolerancia” con los autores de los actos violentos.
En un mensaje difundido en la red social ‘X’ y recogido por Europa Press, el jefe del Ejecutivo sostiene que las protestas no pueden considerarse una expresión democrática y afirma que fueron organizadas y alentadas a través de las redes sociales.
“Hay una investigación en marcha y 128 detenidos que responderán ante la justicia”, indica el Ejecutivo, que reafirma su postura con una declaración tajante: “Cero tolerancia a los violentos y pleno apoyo a los agentes y a los comerciantes”.
El mensaje de Sánchez llega tras los serios altercados ocurridos en la ciudad condal, donde se registraron destrozos en el mobiliario urbano y saqueos en alrededor de una treintena de comercios situados en el entorno de la Plaza Cataluña.
Los disturbios, que ahora han sido condenados públicamente por el presidente, se saldaron finalmente con 130 personas detenidas. Más de la mitad de los arrestados, concretamente 74 hombres y dos mujeres, eran menores de edad.
Este lunes, varios ministros del Gobierno han señalado a la extrema derecha como responsable política de estos episodios, al considerar que son quienes salen beneficiados de la imagen de caos y desorden que se proyecta con estos hechos.