Este jueves el Congreso de los Diputados dará luz verde al dictamen de la proposición de ley que otorgará a los funcionarios de prisiones la condición de agentes de la autoridad. “Cumplimos, así, con una reivindicación histórica”, explica en declaraciones a DEMÓCRATA el diputado socialista David Serrada, ponente de la iniciativa.
Serrada asegura que la nueva norma “cambia, y mucho, la situación que tienen los trabajadores” actualmente, sobre todo, en lo relativo a la “seguridad a la hora de ejercer su trabajo”.
“Introducimos también cuestiones importantes. Una es que sea la Abogacía del Estado la que se encargue de los procedimientos judiciales de los funcionarios de prisiones y, otra, que en caso de que estén detenidos, no compartan celda ni calabozo con los internos", añade el diputado del Grupo Socialista.
David Serrada“Cambia, y mucho, la situación que tienen los trabajadores”
Una demanda de gran consenso
La proposición de ley, aunque impulsada por el PSOE, atesora un gran respaldo. “La propuesta es nuestra, pero es cierto que hemos contado con el apoyo de la mayoría de grupos. El texto final es una enmienda transaccional con acuerdo de Partido Popular y PNV”, recuerda Serrada, quien valora positivamente la capacidad de los diferentes partidos para ponerse de acuerdo y vertebrar un texto que satisfaga las demandas del colectivo.
“Más que tirar de la bandera de tu partido o de tu bandera ideológica, hemos intentado llegar a un acuerdo entre todos, cada uno con sus matices, pero dando respuesta a un colectivo que partía de una situación que nos parecía injusta”, remacha.
Los únicos que se cayeron del acuerdo fueron Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y EH Bildu. “Según su discurso, esto lo que provoca es que haya una desigualdad de protección jurídica entre los funcionarios y los internos, que ya de por sí están en una situación más vulnerable jurídicamente por estar en un entorno de privación de libertad”, justifica el representante del PSOE, quien precisa que, en su caso, “nosotros lo enfocamos desde la protección laboral”.
El dictamen superará sin problema la votación en Pleno y será remitido al Senado, donde según Serrada, no se esperan más cambios porque “la demanda que tenía el PP fundamentalmente que el personal laboral no se quedara fuera de la protección jurídica, y ya está contemplado”. Para ello, “hemos tenido que buscar un encaje a través del Código Penal, porque el personal laboral ahora mismo por ley no puede ser considerado agente de la autoridad”.
Las claves de la propuesta
La reforma incorpora varios mecanismos destinados a reforzar la protección de los empleados penitenciarios dentro y fuera de los centros. Entre ellos figura la posibilidad de identificarse mediante su número de registro profesional en procedimientos administrativos y judiciales, evitando así la exposición de datos personales y reduciendo el riesgo de posibles represalias.
También se introduce el denominado principio de indemnidad, en virtud del cual, la Administración deberá resarcir económicamente a los funcionarios por los daños personales o materiales sufridos durante el servicio, siempre que no exista dolo o negligencia grave por parte del trabajador. La medida pretende evitar situaciones en las que la reparación de los perjuicios dependa exclusivamente de la solvencia de quien los haya causado.
La propuesta contempla además protocolos específicos para aquellos supuestos en los que un funcionario pueda ser detenido o ingresar en prisión. En esos casos se garantizaría su separación física del resto de detenidos o internos con el objetivo de preservar su integridad. Del mismo modo, algunas de las protecciones previstas se extenderían también al personal laboral que presta servicio en los centros penitenciarios, tanto en materia de protección penal como de derecho a ser indemnizado.
Otro de los cambios que introduce la reforma afecta al valor de los informes elaborados por los funcionarios. En los procedimientos disciplinarios sancionadores, las manifestaciones e informes de aquellos trabajadores que hayan presenciado directamente los hechos podrán constituir una base suficiente para adoptar una resolución, salvo que exista prueba en contrario.
La intención es otorgar a estos documentos una relevancia superior a la que tradicionalmente se les ha reconocido, evitando que sean considerados simples denuncias y reforzando su utilidad para el mantenimiento del orden y la disciplina dentro de los establecimientos penitenciarios.
Los impulsores de la reforma consideran que la declaración expresa de los funcionarios como agentes de la autoridad contribuirá además a reducir la inseguridad jurídica generada por resoluciones judiciales divergentes. A su juicio, la modificación permitiría establecer un marco más claro y homogéneo para el ejercicio de sus funciones, al tiempo que reforzaría el respaldo institucional con el que cuentan quienes desarrollan su trabajo en el sistema penitenciario.