La Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) eleva la presión sobre el Ministerio de Sanidad por la situación asistencial de Ceuta y reclama a Mónica García que se desplace a la ciudad para comprobar sobre el terreno las condiciones en las que están trabajando los profesionales. El sindicato considera insuficiente la respuesta ofrecida hasta ahora por la ministra y sostiene que la crisis sanitaria de las últimas semanas no puede atribuirse únicamente a la reciente llegada masiva de migrantes, sino que se suma a problemas estructurales que los médicos llevan años denunciando.
El conflicto tiene un elemento añadido: CESM cuestiona que Sanidad haya respondido a las críticas de los profesionales poniendo el foco en las cifras de actividad, las inversiones y la evolución de las plantillas. A juicio de la organización, esos datos no responden al núcleo de la denuncia: la presión asistencial extraordinaria soportada en las últimas semanas y las dificultades para garantizar una atención adecuada en circunstancias excepcionales.
Más de 60 profesionales para un dispositivo especial
La propia respuesta del Ministerio, según CESM, evidencia que la situación requirió medidas extraordinarias. La organización recuerda que Sanidad reconoció la activación de un dispositivo especial y el refuerzo de los servicios del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) con más de 60 profesionales.
Para el sindicato, ese despliegue contradice la idea de que Ceuta haya atravesado una situación estrictamente ordinaria: si fue necesario activar recursos adicionales, sostiene, es precisamente porque la presión sobre el sistema había aumentado de forma excepcional.
CESM también carga contra la calificación de “alarmistas” aplicada desde el Ministerio a quienes han advertido de las dificultades asistenciales. La organización considera que trasladar problemas, reclamar recursos y alertar sobre posibles riesgos para la atención sanitaria forma parte de la responsabilidad de los representantes de los profesionales.
El sindicato insiste en que son los médicos que trabajan en los centros de Ceuta quienes conocen directamente la situación y quienes deben advertir cuando consideran que existen problemas que pueden afectar a pacientes o profesionales. Por ello, reclama que las administraciones sanitarias respondan a esas advertencias escuchando, contrastando la información y actuando.
Quiere a García sobre el terreno
La petición de CESM tiene además una dimensión institucional. INGESA depende directamente del Ministerio de Sanidad y es el organismo responsable de la gestión sanitaria en las ciudades autónomas. Por eso, la organización considera que el departamento de García no debería limitarse a recibir información procedente de sus propios órganos de gestión mientras los profesionales trasladan una versión diferente de lo que ocurre en los centros.
Sanidad ha anunciado que la ministra pretende desplazarse a Ceuta “en las próximas semanas”. CESM considera, sin embargo, que la visita debería producirse mientras persiste la preocupación y no cuando la situación haya remitido. El sindicato teme que, de producirse entonces, la visita termine siendo una fotografía posterior a una crisis ya resuelta en buena medida por el esfuerzo de los propios profesionales.
Sanidad ha anunciado que la ministra pretende desplazarse a Ceuta “en las próximas semanas”
La organización reclama que García visite los centros sanitarios, especialmente los servicios de Urgencias y Atención Primaria, y mantenga reuniones directas con los médicos. El objetivo, según CESM, es que la responsable del Ministerio que tiene bajo su dependencia a INGESA pueda comprobar personalmente las condiciones en las que se presta asistencia en la ciudad.
CESM reclama tres medidas a Sanidad
Ante esta situación, el sindicato plantea tres actuaciones concretas. La primera es una intervención directa y urgente que permita evaluar sobre el terreno la situación asistencial y adoptar las medidas necesarias para garantizar una atención adecuada y segura.
La segunda pasa por contrastar la información de los responsables de INGESA con la que trasladan los profesionales y sus representantes. Y la tercera consiste en que el Ministerio explique públicamente qué medidas pretende adoptar para abordar los problemas estructurales que CESM asegura que lleva años denunciando.
La organización trata de desvincular su reclamación de una disputa política y la presenta como una cuestión de responsabilidad institucional. Su argumento es que, al depender directamente del Estado la sanidad de Ceuta, el Ministerio no puede desentenderse de las dificultades que denuncian sus propios profesionales.
En este sentido, CESM contrapone dos formas de abordar la situación: las estadísticas y la experiencia diaria de quienes trabajan en los centros. La organización sostiene que la prioridad de una administración sanitaria debe ser garantizar que la asistencia funciona y escuchar a quienes la prestan, más allá de que los indicadores oficiales reflejen una evolución positiva.
Así las cosas, reclama a Sanidad que pase “de las cifras a los hechos, de la respuesta epistolar a la intervención”. CESM recuerda que los médicos de la ciudad llevan años alertando del deterioro de la sanidad y sostiene que el Ministerio no puede justificar su respuesta alegando desconocimiento de esos problemas.