El especialista en Medicina de Familia y miembro del Comité Científico del “Año SEPAR de la Vía Aérea 2026-2027”, el doctor Juan Carlos López Caro, ha subrayado que la vacunación “es una medida preventiva esencial en el asma, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y las bronquiectasias”. Esta relevancia, unida a la baja cobertura actual, ha llevado a la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica a reclamar que se dé un paso decidido hacia la vacunación sistemática de estos pacientes.
Según ha explicado, la inmunización “permite prevenir infecciones respiratorias y exacerbaciones y ayuda a reducir complicaciones, hospitalizaciones y mortalidad”. Por ello, insiste en que la estrategia vacunal debe ser proactiva y uniforme en las personas con enfermedades respiratorias crónicas. En la actualidad se calcula que solo entre un 20 y un 60 por ciento de estos pacientes se vacunan, una cifra claramente insuficiente frente al objetivo del 75 por ciento marcado como referencia.
López Caro ha recordado que quienes padecen estas patologías presentan alteraciones como una barrera epitelial deteriorada, inflamación crónica, sobreproducción de moco y un aclaramiento mucociliar disminuido. Todo ello facilita la entrada y permanencia de virus y bacterias en el árbol respiratorio y, en consecuencia, la aparición de infecciones respiratorias, uno de los detonantes más frecuentes de las descompensaciones.
En este contexto, la vacunación frente a la gripe, la Covid-19, el neumococo y el virus respiratorio sincitial (VRS), entre otras, adquiere un papel clave en la protección de las personas con asma, EPOC y bronquiectasias. Sin embargo, las pautas vacunales recomendadas no son idénticas para todos, sino que se ajustan a la patología de base, la edad y el perfil de riesgo de cada individuo.
Por esta razón, la SEPAR plantea la necesidad de emitir recomendaciones actualizadas y personalizadas, en función de la edad, el tipo de enfermedad respiratoria, la presencia de otras comorbilidades, los tratamientos en curso, el estado inmunitario y los antecedentes de vacunación. Además, propone que la revisión sistemática del calendario vacunal forme parte del seguimiento rutinario, especialmente tras exacerbaciones o ingresos hospitalarios, mediante una coordinación estrecha entre Atención Primaria, Enfermería y los servicios de Neumología.
Amplia evidencia científica en EPOC
Al profundizar en las tres patologías, López Caro ha destacado en primer lugar que la EPOC es la enfermedad en la que se ha acumulado mayor evidencia sobre el beneficio de la vacunación. La administración anual de la vacuna antigripal se ha vinculado con una reducción cercana al 38 por ciento de las hospitalizaciones en pacientes con EPOC, de acuerdo con un trabajo publicado en la revista “CHEST”. En estudios previos a la pandemia, dicha vacunación llegó a asociarse con descensos de hasta el 30 por ciento en las exacerbaciones graves o en la aparición de neumonías, según otra investigación difundida en “The Lancet Regional Health Europe”.
El experto ha añadido que las vacunas conjugadas neumocócicas de amplio espectro, como la VNC20, amplían la protección frente a la enfermedad neumocócica. A la vez, trabajos recientes han puesto de manifiesto una alta efectividad de la vacuna adyuvada frente al VRS para prevenir hospitalizaciones en personas con EPOC. En el caso del asma, ha incidido en que las infecciones respiratorias figuran igualmente entre los desencadenantes más habituales de las crisis o exacerbaciones.
“Un estudio de cohortes publicado en ‘Vaccine’ observó una reducción del 61 por ciento de la mortalidad entre pacientes con asma infectados por Covid-19 grave que habían recibido la vacunación”, ha señalado. A continuación, ha apuntado que “la vacunación frente al neumococo también se ha relacionado con diferencias en el riesgo de hospitalización por neumonía, especialmente en pacientes con mayor gravedad y otros factores de riesgo”.
En relación con las bronquiectasias, ha detallado que la alteración estructural de los bronquios y la frecuente colonización bacteriana, incluida Pseudomonas aeruginosa, incrementan de forma notable la susceptibilidad a las infecciones. Las exacerbaciones de origen infeccioso constituyen una causa importante de ingreso hospitalario, motivo por el que la SEPAR y las principales guías internacionales incluyen la vacunación frente al neumococo, la gripe, el VRS y la Covid-19 como un pilar fundamental dentro de la estrategia de prevención en estos pacientes.