Investigadores del Centro Nacional de Microbiología (CNM) han desarrollado un estudio en el que examinan la diversidad genética del rotavirus y los factores que influyen en el ingreso hospitalario de menores, constatando que “no tener completa la pauta de vacunación aumenta hasta cuatro veces el riesgo de gastroenteritis causada por rotavirus”.
El trabajo, realizado en el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) y difundido en la revista 'Scientific Reports', se ha llevado a cabo junto con un equipo del Centro Nacional de Epidemiología (CNE). En la investigación se ha incluido a más de 600 niños con cuadros de gastroenteritis provocados por este patógeno, con el objetivo de conocer su patrón de circulación, las variantes genéticas predominantes y el impacto clínico de la infección.
“Combinar información clínica, epidemiológica y genómica permite interpretar mejor la circulación del rotavirus y valorar el impacto real de las variantes detectadas”, ha señalado la responsable del grupo de Gastroenteritis Víricas del CNM, integrante del Área de Epidemiología y Salud Pública del Centro de Investigación Biomédica en Red (CIBERESP) y autora principal del trabajo, María Dolores Fernández-García.
Para alcanzar estas conclusiones, el estudio ha contado también con la participación de grupos del Área de Enfermedades Infecciosas del CIBER (CIBERINFEC) y de los hospitales universitarios madrileños de Móstoles, Puerta de Hierro de Majadahonda y Severo Ochoa de Leganés, combinando la vigilancia clínica con el análisis genómico en menores residentes en la Comunidad de Madrid.
Los resultados indican que los factores que más se relacionan con la necesidad de hospitalización pediátrica son “no estar completamente vacunado y presentar patologías previas”, según detallan los autores, que subrayan además que “se ha confirmado que el genotipo viral -el tipo de variante genética del virus- no se asocia con una mayor gravedad clínica”.
Predominio del genotipo G3P[8] en los casos analizados
El rotavirus es uno de los principales agentes responsables de gastroenteritis aguda en lactantes y niños pequeños y, aunque en muchos pacientes la infección remite sin complicaciones, puede desencadenar episodios severos de diarrea, vómitos y deshidratación, sobre todo en menores de corta edad y con enfermedades previas. En este contexto, el estudio ha identificado un claro predominio del genotipo “G3P[8]”, especialmente de variantes “equine-like”, que supusieron el 62,4 por ciento de las cepas caracterizadas en circulación.
Los análisis genómicos efectuados evidencian, además, una amplia diversidad entre las cepas que están circulando. Aunque se han detectado diferencias entre algunas de ellas y las que forman parte de las vacunas disponibles, los investigadores señalan que los datos no apuntan a la aparición de variantes con cambios significativos en su repercusión clínica ni a indicios de escape vacunal, es decir, a la capacidad del virus para modificar su estructura hasta el punto de esquivar los anticuerpos generados tras la infección natural o la inmunización.
Finalmente, y a la vista de los datos obtenidos, los especialistas apuntan que “se han observado diferencias según el tipo de vacuna recibida”. En concreto, “las cepas ‘G2P[4]’ y ‘G3P[8] equine-like’ son más frecuentes entre los casos vacunados con ‘Rotarix’, mientras las cepas ‘G3P[8]’ clásicas aparecen más entre los menores vacunados con ‘RotaTeq’”, han precisado.