La primera noche consistió en quedarse. El domingo ha consistido en organizarse para seguir. La acampada por Maricarmen en la Puerta del Sol ha pasado de las tiendas improvisadas después de la manifestación a una jornada de asambleas, reparto de alimentos y actividades que desemboca esta tarde en un festival. Cientos de personas preparan su segunda noche en la plaza, con el martes marcado como la primera fecha decisiva para sus reivindicaciones.
La protesta no se ha disuelto con la llegada del domingo. Esta tarde continuaban cientos de manifestantes, mientras EFE informaba de los preparativos para una segunda noche. Alrededor de ese núcleo, la movilización ha incorporado durante el día a visitantes, voluntarios y personas que se acercan a participar sin necesariamente quedarse a dormir.
Más afluencia por la tarde, sin un balance comparable de acampados
El cambio más visible llega al comienzo de la noche. Entre las 19:45 y las 20:15 se ha producido una llegada continuada de personas para asistir al Fuck Rent Fest, el encuentro cultural organizado en la plaza, con una concentración de miles de asistentes y la participación de Juan Diego Botto, Carlos Bardem y Marwan.
Los medios han stiuado en más de 100 y en hasta 500 las personas que han amanecido en Sol. Esa referencia corresponde al arranque del domingo, no a un balance oficial de participación durante toda la jornada.
La conclusión que permiten las informaciones disponibles es más concreta: la acampada mantiene un núcleo de cientos de personas y amplía su convocatoria a lo largo del día. Cuántas se quedarán después de la música será la siguiente prueba de su continuidad.
De las tiendas a la organización de una plaza
El domingo ha servido para convertir la permanencia en una tarea colectiva. Hay cuatro carpas centrales desde las que se coordinan suministros, residuos y actividades. También nuevas incorporaciones al Sindicato de Inquilinas durante una asamblea de bienvenida y de una llegada de comida que ha superado las necesidades del momento.
La solidaridad tiene así una expresión práctica: alimentar a quienes permanecen, organizar los espacios y facilitar que otras personas se incorporen.
También se ha instalado una lona ante la previsión de lluvia y una programación con talleres de pancartas, yoga y asambleas. Tamara Carrasco, del Sindicato de Inquilinas, resumía a los medios su percepción de la jornada: «Cada vez somos más».
En esa combinación de campamento, asamblea y actividad cultural reaparece la memoria del 15M. La semejanza está en el lugar y en algunas formas de organizar la protesta. Su alcance político, sin embargo, no puede darse por escrito después de una sola noche.
Sánchez señala el martes y Díaz exige que no sea cualquier decreto
La presión de Sol ha acompañado este domingo los mensajes del Gobierno. Pedro Sánchez ha asegurado que el Ejecutivo trabaja para llevar un real decreto sobre vivienda al Consejo de Ministros del martes. El presidente ha apelado a los demás partidos para respaldar una respuesta a la emergencia habitacional y se ha referido expresamente a Maricarmen.
Desde el otro sector de la coalición, Yolanda Díaz ha elevado la exigencia sobre el contenido. En la Fiesta del PCE, la vicepresidenta segunda ha reclamado medidas contra los fondos de inversión y ha advertido de que no le sirve «cualquier real decreto». También ha animado a mantener e intensificar la movilización. (europapress.es)
El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ha expresado asimismo su respaldo a los acampados. Ha presentado el caso de Maricarmen como el detonante de un problema de vivienda mucho más amplio y anterior a este desahucio.
La aprobación de una norma y la satisfacción de las demandas de la plaza no son necesariamente lo mismo. Los organizadores quieren permanecer al menos hasta el martes y vinculan los siguientes pasos a la respuesta que reciban. El contenido definitivo del decreto sigue siendo, por tanto, una cuestión central.
El Ayuntamiento reclama recuperar la normalidad en Sol
La continuidad de la acampada también ha abierto un enfrentamiento entre administraciones. El Ayuntamiento de Madrid ha acusado a la Delegación del Gobierno de falta de diligencia y ha exigido que se restablezca cuanto antes la normalidad en la plaza.
La Comunidad de Madrid ha dirigido sus críticas al Ministerio del Interior y ha rechazado que un eventual desalojo se traslade a la Policía Municipal.
La prueba llega después del festival
El balance del domingo no es el de una protesta que haya desaparecido después de la manifestación. Sol conserva el campamento, suma actividad y atrae a más público al caer la tarde. Pero el verdadero tamaño de su núcleo estable se conocerá cuando termine el festival y comience otra noche.
Después llegará el lunes, con el regreso al trabajo y a las obligaciones cotidianas. Mantener relevos, suministros y participación entre semana será un desafío distinto al del domingo.
Maricarmen continúa dando nombre a la movilización, aunque la reclamación ya desborda su caso. La plaza pide una respuesta sobre alquileres y desahucios; el Gobierno señala el martes. Entre ambos queda una segunda noche para comprobar cuánta gente convierte el apoyo en permanencia.