El PSOE ha reaccionado con dureza al rechazo parlamentario del decreto que prorrogaba automáticamente los contratos de alquiler, responsabilizando directamente a PP y Vox de impedir una medida que, según sostienen, beneficiaba a millones de personas.
Fuentes de la formación trasladan a Demócrata que la votación celebrada en el Congreso supone un golpe para los inquilinos y evidencia un modelo político que, a su juicio, prioriza los intereses del mercado frente a la protección social.
Los socialistas sostienen que la negativa de la derecha y la extrema derecha deja sin cobertura a miles de hogares que esperaban mantener la estabilidad de sus contratos de alquiler en un contexto marcado por el aumento de precios y la dificultad de acceso a la vivienda. En este sentido, critican que la oposición haya rechazado una medida orientada a ofrecer seguridad residencial y aliviar la presión económica sobre las familias.
El PSOE acusa a la oposición de favorecer la especulación
Desde filas socialistas aseguran que la decisión parlamentaria refleja una visión de la vivienda centrada en la rentabilidad económica y no en el derecho al acceso a un hogar. Consideran que PP y Vox mantienen una posición alineada con los intereses de los grandes propietarios y rechazan cualquier limitación a la especulación inmobiliaria.
El PSOE también ha aprovechado para cuestionar la gestión del Partido Popular en comunidades autónomas donde gobierna, acusándolo de no aplicar plenamente la Ley de Vivienda y de no apostar por políticas públicas que permitan aumentar la oferta asequible.
Vivienda, una prioridad política para el Gobierno
Pese al revés parlamentario, los socialistas insisten en que la política de vivienda seguirá siendo una prioridad para el Ejecutivo. Defienden la necesidad de ampliar el parque público, proteger la vivienda asequible y reforzar las medidas destinadas a garantizar estabilidad a los inquilinos.