El delegado del Gobierno en Cantabria, Pedro Casares (PSOE), ha presentado este lunes una denuncia ante la Guardia Civil contra el concejal del PP en el Ayuntamiento de Ruesga, David Setién, por una presunta agresión física y verbal durante la Feria ganadera de Arredondo, celebrada este domingo, 1 de noviembre, mientras realizaba una visita oficial.
Según el también secretario general del PSOE en la comunidad, el edil se le acercó para reprocharle la postura socialista sobre la protección del lobo y, en ese momento, le habría propinado una bofetada, lo que obligó a intervenir al escolta que le acompañaba.
El incidente tuvo lugar a mediodía, junto a la plaza de la iglesia de Arredondo, donde se desarrollaba el tradicional concurso de cabras. Allí, el delegado aguardaba para saludar al alcalde, Leoncio Carrascal (PRC), y participar en un espacio informativo destinado a poner en valor esta feria ganadera.
Interpelado por los medios este martes, Casares ha relatado que los hechos sucedieron cuando se encontraba en un "corrillo" con ganaderos, concejales del municipio y miembros del gabinete de prensa.
En ese contexto, el presunto agresor, al que en ese momento el delegado no identificó, se aproximó "muy exaltada y en un tono muy airado" y comenzó a proferir insultos.
"En cuestión de segundos me planta una bofetada en la cara y los servicios de protección a personalidades actuaron y apartaron a este hombre que permaneció en el lugar unos metros más adelante y todavía con un tono muy desafiante", ha explicado.
Casares ha lamentado que a menudo se tienda a normalizar "todo" y ha subrayado que existen límites "que no se deben dejar pasar", como considera que ha ocurrido en esta ocasión.
"Los discursos de odio tienen consecuencias, las descalificaciones, los insultos que se producen en demasiados actos o mítines de partidos políticos son la antesala de lo que vemos después en las calles (...). Esto, sinceramente, creo que nos tiene que llevar a todos a una reflexión colectiva", ha apostillado.
En la misma línea, el delegado ha recalcado que la violencia no puede tener espacio en democracia "bajo ninguna circunstancia", y ha defendido que es el momento de recomponer la convivencia democrática y que todos los actores de la vida pública contribuyan "con su ejemplo, palabras, acciones y hechos".
Ha añadido que no es la primera vez que recibe ataques verbales, aunque sí es la primera ocasión en la que denuncia una agresión física.
Por su parte, en un comunicado, la Delegación del Gobierno ha señalado que el representante del Estado en la región ha formalizado la denuncia siguiendo la recomendación de responsables de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
Junto a la denuncia de Casares, figura también el parte de actuaciones del escolta que le acompaña y que "tuvo que intervenir ante los hechos ocurridos".
Desde la Delegación del Gobierno han calificado lo sucedido como unos hechos "gravísimos de alteración de la convivencia democrática y del respeto a la pluralidad política".
"La violencia no tiene cabida en una sociedad democrática bajo ninguna circunstancia. Ante la espiral de crispación y odio que se está produciendo en España, es necesario recordar que la Constitución Española, para garantizar la convivencia democrática, tiene entre los valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político", ha concluido la Delegación.
Silencio del PP y llamamiento a la responsabilidad
Fuentes del PP consultadas por Europa Press han rehusado realizar declaraciones sobre lo ocurrido y han asegurado que tampoco se pronunciará el concejal supuestamente implicado.
En contraste, Casares ha reclamado al PP que sea "tajante" ante estos hechos y que responda "por el bien de la convivencia democrática".
"Hoy he sido yo. Desgraciadamente, mañana puede ser cualquier otra persona en el clima de tensión al que están sometiendo al país y a la comunidad autónoma", ha concluido.